Seguimos con nuestro repaso a los componentes de ordenador, y en esta ocasión hablaremos de la fuente de alimentación.

Las fuentes de alimentación, también llamadas por sus siglas PSU (Power Supply Unit), son las grandes olvidadas en la confección de un PC montado por piezas. El tema es que la gran mayoría damos por hecho que es un componente secundario, y que con cualquier fuente de alimentación nos vale.

Esto no siempre es así. Es cierto que para montajes de ordenadores muy básicos destinados a ofimática y navegación, una fuente de alimentación básica nos servirá, pues el resto de componentes que montaremos no consumirán mucho, pero en configuraciones de ordenadores más exigentes y PC para gamers, es conveniente hacerse con una fuente de alimentación potente.

El componente que más potencia eléctrica requiere hoy en día es, con diferencia, la tarjeta gráfica. Las mejores tarjetas gráficas de la actualidad son componentes muy tragones que requieren un alto voltaje.

Las exigencias energéticas se incrementan si se tiene pensado hacer overclocking, para lo cual es imprescindible que la fuente de alimentación tenga potencia de sobras y, sobre todo, que mantenga la estabilidad cuando toqueteamos voltajes de la RAM o el procesador, y también de la gráfica.

Por lo tanto, no solo nos fijaremos en la potencia en vatios que ofrece la fuente de alimentación, sino de la marca que la ha fabricado, basándonos en su reputación, en la calidad de materiales que emplea y en la experiencia que tiene en la fabricación de fuentes de muchos vatios.

La fuente de alimentación no es solo su potencia en vatios, sino la calidad de sus condensadores y cables y su eficiencia energética.

Las marcas más reputadas y que ofrecen más garantías en este sentido son Tacens, NOX, Corsair, EVGA y Enermax. Estas marcas tienen los suficientes modelos en el mercado para cubrir las necesidades de todo tipo de usuarios, desde el que necesita una fuente de alimentación muy elemental, hasta el que necesita una fuente de alimentación de gama alta.

Aspectos clave en la compra de una fuente de alimentación

Eficiencia energética

Es seguramente el punto clave. La eficiencia energética viene establecida con la certificación 80 PLUS e indica cuánta potencia real obtiene de la corriente.

Básicamente esta certificación asegura que esa fuente aprovechará como mínimo el 80% de la electricidad que consume para convertirla en corriente continua aprovechable por tu ordenador. Así pues, una fuente de 800W sin certificación 80 PLUS proporciona entre 500W-600W reales, transformándose el resto en calor disipado.

De la misma manera, una fuente de 600W certificada, proporciona más potencia real que una fuente de 800W sin certificar. La fuente de 600W certificada proporcionará unos 550W mínimo, mientras que la de 800W sin certificar andará en torno a los 500W en el mejor de los casos.

Es por esto que es importante apostar por marcas conocidas, pues son las que suelen certificar sus fuentes de alimentación. Además, has de saber que existen varias categorías de certificación, siendo la 80 PLUS la más baja, y la 80 PLUS Titanium la más alta.

certificación 80 plus
Gráfico extraído de la Wikipedia

Como ves, en la tabla se diferencia entre niveles de carga, y es que la eficiencia de una PSU varía en función de la carga que tenga. Generalmente, la mayor eficiencia se consigue en torno al 50%, así que si el consumo total de nuestro ordenador es de 500W, para conseguir un nivel de eficiencia óptimo necesitaríamos una fuente de alimentación de 1000W y certificada con 80 PLUS Titanium.

¿Qué implicaciones tiene esto? Básicamente de consumo. Cuanto más eficiente es una PSU, más ahorro eléctrico tienes, ya que se desperdicia menos electricidad.

Ya ves que, lo que en principio parece un componente secundario, se complica en cuanto profundizas en él. Por esto es importante hacer un cálculo del consumo total que tendrá tu PC y comprar una fuente de alimentación acorde a ese consumo estimado, comprando siempre una fuente certificada y dejando un margen de holgura de un 30% aproximadamente para alcanzar esa máxima eficiencia.

Comprar una fuente de alimentación sin certificar también plantea otros problemas derivados, y es que al desperdiciar gran parte de la corriente en forma de calor, la temperatura de la fuente aumenta y el ventilador se pone a trabajar al máximo para disipar ese calor, de forma que también hará más ruido.

Cantidad y disposición de los cables

Otro aspecto importante es la cantidad de cables que tenga la fuente de alimentación que escojamos. Básicamente habremos de fijarnos en que disponga de todos los cables necesarios para alimentar todos los componentes de nuestro PC que así lo requieran.

Generalmente suele ser así, pero no está de más que te asegures para no llevarte sorpresas. Las tarjetas gráficas de gama alta suelen requerir cables de 8 pines, así que en caso de montar una de esas necesitarías una fuente con cable de 8 pines o de 6 + 2.

Otra cosa que has de tener en cuenta respecto a los cables es que existen fuentes de alimentación con cables modulares. Esto significa que puedes conectar en la fuente únicamente aquellos cables que vas a utilizar, ahorrando así un considerables espacio dentro de la torre del PC y optimizando el flujo de aire para una mejor refrigeración. Puede parecer una tontería, pero esta es una característica realmente útil y que se agradece mucho con el tiempo.

Y por último, recomendar siempre una fuente de alimentación cuyos cables vengan protegidos con malla para una mayor seguridad.

¿Único raíl de 12v o múltiples?

Mucho se ha escrito y se escribirá sobre este tema, sin acabar de sacar agua clara del asunto.

El raíl de 12v es el que alimenta los componentes más tragones de un PC, estos son la gráfica, la CPU y los discos duros. Se dice que es mejor que la fuente tenga un único raíl de 12v, y que cuanto más amperaje tenga este, mucho mejor.

Muchos fabricantes de fuentes de alimentación suelen implementar múltiples raíles de 12v para evitar problemas de estabilidad por un amperaje excesivo en la línea, mientras que otros diseñan un único raíl de gran amperaje bajo el supuesto que esto es mejor para alimentar una tarjeta gráfica muy tragona.

Lo cierto es que, tal como indican algunos, esto es más mito que otra cosa. Mi consejo: no te rompas la cabeza con esto. Mientras ciñas tu compra a uno de los fabricantes de reputación y adquieras una fuente de alimentación con margen suficiente para alimentar todos tus componentes, deberías quedar bien servido.