Generalmente el primer componente que escogemos a la hora de montar un PC es el procesador. A continuación van las placas base. Y es que son compras que están directamente relacionadas.

En este artículo vamos a darle un repaso a las prestaciones y características a tener en cuenta a la hora de comprar una placa base.

Aspectos a tener en cuenta en la compra de una placa base

La primera decisión con respecto a tu placa base es el tamaño, en este caso conocido como factor de forma.

Las placas base pueden ser ATX, Micro-ATX o Mini-ITX. Hay otros tamaños, como el Extended-ATX o el Nano-ITX, pero son muy poco habituales. Aquí tienes una comparativa de los distintos tamaños, cortesía de dawpa2000.

factores de forma placas base

¿Qué tamaño elegir? Básicamente el que se ajuste al tipo de torre o caja de tu PC. Lo más habitual son las placas base ATX o Micro-ATX, que ofrecen el tamaño y los slots de expansión suficientes para hacer crecer tu PC en un futuro si así lo quisieras. Mini-ITX son frecuentes en ordenadores compactos como barebones o Mini-PC.

La segunda decisión en la compra de una placa base tiene que ver con el procesador escogido: has de comprar una placa base compatible con el zócalo (socket) de tu procesador. Es por esto mismo que al inicio decía que la compra de un procesador y una placa base están estrechamente ligadas, pues una depende de la otra. De hecho, están tan relacionados que habitualmente, cambiar de procesador implica cambiar también la placa base.

En este sentido hay que decir algo que por obvio no deja de ser necesario recordar: hay que comprar una placa base en función de nuestro procesador, no al revés. Digo esto porque a veces ves a personas comprando placas base de gama alta y funciones avanzadas para después montar en ellas procesadores de gama media-baja, lo cual es absurdo.

Generalmente suele haber una correlación: si has comprado un procesador de gama alta, necesitarás una placa base de gama alta para exprimirlo al máximo. Si has comprado un procesador normal, una placa base normal te bastará. Y si has comprado un procesador básico y barato, una placa base igual de básica y barata será suficiente para montarlo.

En este sentido hay que fijarse un poco en el chipset que monta la placa base. Un chipset es el conjunto de circuitos que lleva la placa base, y que se encargan de integrar todos los elementos que montamos en ella. Cada socket tiene sus propios chipsets, y algunos son mejores que otros porque incluyen más o menos características o soporte para unas tecnologías u otras.

Lo cierto es que entre los sockets y los chipsets hay un lío considerable, porque hay muchos y la información sobre ellos es muy confusa. En esta guía he tratado de simplificarlo al máximo para que no te vuelvas loco, aclarando únicamente las diferencias clave entre los distintos chipsets de cada socket.

El chipset tiene su importancia, pero a veces las diferencias entre ellos son mínimas. Para no volverte loco entre las decenas de chipsets que existen, olvídate del tema del chipset y simplemente analiza las características de la placa base para ver si encajan con lo que necesitas

El siguiente factor a considerar son los slots (ranuras) para las tarjetas de memoria RAM.

Lo ideal sería que compraras una placa base con cuatro ranuras para memoria RAM: puedes instalar dos módulos de RAM (para aprovechar la memoria de doble canal) y aún tendrías dos slots más para aumentar la RAM en un futuro.

Seguidamente nos fijaríamos en las ranuras PCI. Estas ranuras sirven para acomodar componentes clave, como por ejemplo nuestra tarjeta gráfica, tarjeta de vídeo, tarjeta de red, etc.

Para instalar alguna de las mejores tarjetas gráficas del mercado necesitarás mínimo una ranura PCI Express x16. El resto de ranuras PCI dependen exclusivamente de tus necesidades de expansión.

ranuras pci de las placas base
Imagen: Rainer Knapper, Free Art License

Hace años lo habitual era comprar placas base que tuvieran muchos slots de expansión para instalar en ellos la tarjeta de red o de sonido; hoy en día estos componentes ya los traen de serie las placas base, por lo que no son necesarias tantas ranuras PCI.

El siguiente aspecto clave: las conexiones SATA. Estas sirven para conectar las unidades de disco duro o SSD para el almacenamiento interno de nuestro PC.

A este respecto hay que seguir una lógica aplastante: necesitas tantos puertos SATA como unidades de almacenamiento tengas. Pero a modo de recomendación particular, es conveniente que haya más puertos SATA, cuantos más mejor, en previsión de futuras ampliaciones.

Sería raro que una placa base no lo tuviera hoy en día, pero asegúrate que sus puertos son SATA 3 para un máximo rendimiento con discos SSD.

Más cosas a tener en cuenta: las conexiones para periféricos.

La más importante probablemente sea la inclusión de puertos USB 3.0. Esto es especialmente importante si tienes un buen disco duro externo compatible con este estándar. La diferencia con el USB 2.0 es abismal, hoy en día casi todas las placas base lo incluyen y vale la pena pagar por ello.

Además de todo esto, quizás te interese comprar una placa base que integre algunos componentes como la tarjeta de sonido o una tarjeta de red, componentes que, de lo contrario, tendrías que comprar por separado.

Sería muy raro que te encontraras placas base que no llevan de serie una tarjeta de red o de sonido, pero haberlas “haylas”, sobre todo en el segmento de la gama baja. Por lo tanto, si no quieres andar comprando esos componentes, fíjate que tu placa base los incluya.

Por último, me gustaría hablar un poco sobre las funciones extra que suelen incorporar los fabricantes de placas base, y que en la mayoría de ocasiones van dirigidas hacia un público entusiasta del overclocking, geeks y gamers. En un 90% de los casos, esas funciones avanzadas son innecesarias para el usuario medio, incluso para gente a la que le gusta jugar mucho con su ordenador.

Este tipo de usuarios avanzados y entusiastas de la informática probablemente no necesiten consultar una guía de compra como esta y tengan ya muy claro qué placa base necesitan. Así pues, si perteneces a ese 90% de usuarios medios de informática, no te preocupes mucho al respecto de esas funciones avanzadas y limítate a seguir las recomendaciones que te hemos dado en esta guía. Créeme que ahorrarás tiempo y dinero.

componentes placas base

¿Qué es el NorthBridge y el SouthBridge?