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Tanto si vas a montarte un PC desde 0, como si quieres renovar el PC que ya tienes, quizás quieras echarle un vistazo a los mejores procesadores para PC del momento.

Aunque está claro que el mejor procesador será siempre el que posea más núcleos, el que corra a mayor frecuencia, o el más hilos y caché tenga, es evidente también que no hace falta gastarse el dinero que cuesta un procesador de gama alta si el uso que vamos a darle al PC no lo requiere.

El mercado de procesadores domésticos, a pesar de estar dominado por dos únicas compañías, Intel y AMD, está repleto de modelos distintos, con muy variadas prestaciones y precios.

La lista que aquí tienes se ha confeccionado escogiendo a los mejores procesadores para cada uso concreto y dentro de unos rangos de precio razonables. En cuanto a su uso, damos por hecho que una CPU que sirva para gaming también sirve para ofimática, navegación en internet y multimedia. Otra cosa es si requerimos un procesador para tareas de diseño y modelado 3D, edición de vídeo y otras tareas de carácter profesional que demanden procesadores muy exigentes. En la lista también incluimos esta opción.

Mejor procesador calidad-precio: AMD Ryzen 7 2700X

Tras un tiempo muy largo en el que los procesadores Intel han sido indiscutiblemente los reyes de la función, la llegada de la familia Ryzen al catálogo de AMD ha supuesto un soplo de aire fresco y una muy sana competencia a Intel.

El Ryzen 7 2700X, perteneciente a la segunda generación de chips Ryzen de AMD, se convierte en el mejor procesador que se puede comprar hoy en día para la gran parte de usos domésticos, y esto incluye también gaming. Las pruebas de rendimiento muestran que el 2700X queda muy cerca del i7-8700K en gaming, mientras que en tareas que requieren potencia de procesamiento multinúcleo, como renderizado de vídeo o diseño gráfico, el 2700X queda por delante del i7 de Intel.

Culpa de esto la tiene sus 8 núcleos y 16 hilos, frente a los 6 núcleos y 12 hilos del Intel. Si a esto le añades el hecho que el i7-8700K de Intel es más caro y que viene sin disipador, cuando el 2700X trae uno de gran calidad como el Wraith Prism, es fácil concluir que en esta ocasión el procesador de AMD supera al Intel en cuanto a relación calidad-precio se refiere.

Núcleos: 8| Hilos: 16  | Arquitectura: 12nm | Frecuencia base: 3.7 GHz | Frecuencia turbo: 4.3 GHz | Caché L3: 16MB  | TDP: 105W | Gráfica integrada: No | Disipador: Sí  | Overclock:

Mejor procesador para gaming: Intel Core i5 8400

Si de lo que se trata es de jugar, no hay nada mejor en relación calidad precio que este Core i5 8400.

Perteneciente a la última generación de Intel “Coffee Lake”, este i5 posee 6 núcleos y 6 hilos, funcionando a una frecuencia de reloj de 2,7 GHz que asciende hasta los 4 GHz en modo turbo. Otras características muy positivas son su consumo reducido, su buena caché L3 de 9 MB y una gráfica interna Intel UHD 630 que nos permitirá sacar señal para un monitor 4K, con un máximo de 4096 x 2304 píxeles a 60Hz.

Los tests de rendimiento muestran un desempeño equivalente al de un i7-7700K, pero mucho más barato y con una arquitectura más moderna. Así pues, este i5 8400 se convierte en el candidato Nº 1 para juegos a Full HD y 2K, e incluso para 4K si no tienes previsto hacer streaming. Lo único malo que se puede sacar es que viene bloqueado y no se le puede hacer overclock, pero si no te obsesiona exprimir su frecuencia, este procesador te dará horas y horas de diversión.

Núcleos: 6| Hilos:  | Arquitectura: 14nm | Frecuencia base: 2.7 GHz | Frecuencia turbo: 4 GHz | Caché L3: 9MB  | TDP: 65W | Gráfica integrada: Intel UHD 630 | Disipador: Sí  | Overclock: No

Alternativa para gaming: AMD Ryzen 5 2600X

El AMD Ryzen 5 2600X es la clara alternativa al i5 8400 que acabamos de ver.

Ambos procesadores rinden de forma muy pareja, con una ligera ventaja para el de Intel, que logra sacar unos cuantos fps en la mayoría de los juegos. No obstante, el i5 8400 no tiene el multiplicador desbloqueado, por lo que no se le puede hacer overclock.

El AMD Ryzen 5 2600X sí tiene el multiplicador desbloqueado, y además su disipador es mucha calidad, con lo que haciéndole overclock consigue situarse parejo en rendimiento e incluso superar al Core i5. Por lo tanto, este Ryzen 5 2600X es una alternativa muy válida por un precio similar, con la ventaja añadida de tener ya el disipador y poder hacerle overclock si así lo deseamos.

Núcleos: 6| Hilos: 12  | Arquitectura: 12nm | Frecuencia base: 3.6 GHz | Frecuencia turbo: 4.2 GHz | Caché L3: 16MB  | TDP: 65W | Gráfica integrada: No | Disipador: Sí  | Overclock: Sí

Mejor procesador para streaming y 4K: Intel Core i7 8700K

El Core i7 8700K es una bestia parda con la mayor frecuencia turbo que ha dispuesto Intel hasta la fecha en procesadores para uso doméstico.

Con 6 núcleos y 12 hilos, el rendimiento de este procesador frente al i5 8400 es marginal en cuanto a gaming se refiere, incluso si hablamos de resoluciones 4K, pues de momento son muy pocos los juegos que utilizan más de 4 núcleos. No obstante, el i7 8700K es perfecto para streaming y para cualquier otra tarea que requiera potencia multinúcleo.

Es también una delicia para overclockers, alcanzando frecuencias de hasta 5 GHz en algunos tests, siempre que se cuente con un sistema de disipación muy eficiente. Lamentablemente, este 8700K viene sin disipador, así que quieras hacerle o no overclock necesitarás comprar uno, cosa bastante inconveniente si consideramos que partimos ya de un precio algo elevado.

Núcleos: 6| Hilos: 12  | Arquitectura: 14nm | Frecuencia base: 3.7 GHz | Frecuencia turbo: 4.7 GHz | Caché L3: 12MB  | TDP: 95W | Gráfica integrada: Intel UHD 630 | Disipador: No  | Overclock: Sí

Mejor procesador para edición de vídeo, Autocad y diseño: Intel Core i9 7900X

Para diseñadores gráficos, edición de vídeo, Autocad o cualquier otro trabajo con renderización, el Intel Core i9 7900X es un procesador imbatible.

Esta CPU es una bestia de 10 núcleos y 20 hilos, optimizada al máximo para un rendimiento impresionante en programas que aprovechan los múltiples hilos de los procesadores. En este apartado, el Core i9 7900X rinde prácticamente el doble que un 8700K y en torno a un 40% más que el Ryzen 2700K, así que te puedes hacer una idea de lo que supone este procesador en cuanto a potencia.

Esto, evidentemente, tiene un precio, y es muy alto. También tiene una contrapartida, y es que es un procesador “calentorro” y necesitarás de un disipador de gama alta si no quieres convertir tu PC en un horno. Pero si obviamos su precio y la necesidad de una buena disipación, este procesador es una auténtica máquina que acerca a la serie Intel Core al nivel de rendimiento de los Xeon por mucho menos de lo que cuestan estos.

Y si quieres gastar menos, también tienes el i7 7820X, que es solo un 20% peor en rendimiento, pero mucho más barato.

Núcleos: 10| Hilos: 20  | Arquitectura: 14nm | Frecuencia base: 3.3 GHz | Frecuencia turbo: 4.5 GHz | Caché L3: 13,75MB  | TDP: 140W | Gráfica integrada: No | Disipador: No  | Overclock: Sí

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Mejor procesador gaming de gama baja: AMD Ryzen 3 2200G

El Ryzen 3 2200G es otro fantástico procesador de gama de entrada de AMD, que es perfecto para ordenadores gaming de bajo presupuesto pero que en realidad es ideal para cualquier PC de gama baja, indiferentemente del uso que se le vaya a dar.

Se trata de una APU con un procesador Ryzen de 14nm de 4 núcleos, y una gráfica integrada AMD Radeon Vega 8 que ofrece potencia para juegos de hace 2 o 3 años. Para juegos actuales, necesitarás comprar una tarjeta gráfica dedicada, siendo una CPU ideal en este caso para los que andan con poco presupuesto y quieran destinar más dinero a la gráfica que al procesador.

Otro punto muy positivo del 2200G es que es una CPU muy fresca, y viene acompañada además del cooler Wraith Stealth, con el que incluso puedes probar a hacer un poco de overclock con el que exprimir al máximo el rendimiento del procesador.

Si es para jugar, este Ryzen 3 2200G es mejor opción que el Pentium Gold G5400, ya que es solo un poco más caro y sin embargo ofrece cerca de un 30% de mayor rendimiento.

Núcleos: | Hilos: 4 | Arquitectura: 14nm | Frecuencia base: 3.5 GHz | Frecuencia turbo: 3.7 GHz | Caché L3: 4MB  | TDP: 65W | Gráfica integrada: AMD Radeon Vega 8 | Disipador: Sí  | Overclock: Sí

Mejor procesador barato: Intel Pentium Gold G5600

El Intel Pentium Gold G5600 es el sucesor del Pentium G4560, que fue el primer Pentium de Intel con Hyperthreading. El Gold G5600 es, en esencia, una versión vitaminada, perteneciente a la octava generación de Intel “Coffee Lake”.

No te dejes engañar por su bajo precio, pues el Intel Pentium Gold G5600 es adecuado incluso para gaming en Full HD, siempre que se le acompañe de una buena gráfica dedicada. Y fuera de juegos, supone una excelente opción que rinde extraordinariamente bien con multimedia, siendo el primer procesador que debería mirar cualquier persona que quiera montar un PC para uso básico pero que no quiera gastar mucho dinero.

Con dos núcleos y 4 hilos y una frecuencia base de 3.9 GHz (sin turbo), el Pentium Gold G5600 iguala en algunos tests el rendimiento de los Core i5 de generaciones anteriores, lo cual es una auténtica barbaridad que coloca a este procesador como uno de los mejores en relación calidad-precio. Además, consume muy poco, lleva el disipador incluido y la gráfica integrada, la Intel UHD Graphics 630, permite sacar señal 4K a 60Hz sin despeinarse.

Por todo esto es un procesador espectacular, que se puede usar para montajes de PC para gaming medianamente exigente acompañado de una buena gráfica, pero también para HTPC y ordenadores de ofimática, multimedia y uso casual. Realmente, por el precio que tiene, este procesador es una auténtica ganga, la opción Nº 1 para cualquier configuración en la que haya que apretarse el cinturón, cualquiera que sea el uso que se le vaya a dar.

Núcleos: | Hilos: 4 | Arquitectura: 14nm | Frecuencia base: 3.5 GHz | Frecuencia turbo: No | Caché L3: 4MB  | TDP: 54W | Gráfica integrada: Intel UHD Graphics 630 | Disipador: Sí  | Overclock: No

Aspectos clave en la compra de un procesador

Vistas las recomendaciones, pasemos ahora a ver qué características son las más importantes a tener en cuenta a la hora de comprar un procesador.

Te recomiendo que leas todo lo que viene a continuación si no tienes mucha idea sobre procesadores y quieres hacer una compra mucho más consciente. Lo cierto es que no será la primera ni la última vez que alguien se compra un i7 para acabar jugando a juegos indie a los que ya podrían jugar con un Pentium, o comprar un i3 para editar vídeo cuando por poco más podrían comprar un Ryzen que les rendiría mucho mejor para esa tarea.

Si eres un neófito en este tema descubrirás conceptos que es importante conocer antes de lanzarse a comprar el primer procesador que veas.

Los núcleos de un procesador ¿De verdad importan?

Los procesos de fabricación de chips han evolucionado tanto que ahora existe la posibilidad de integrar varios micro procesadores en el mismo espacio donde antes solo cabía un único procesador. Esto es lo que ha permitido que en la última década proliferen los procesadores de varios núcleos, hasta convertirse a día de hoy en un estándar, yendo desde los dos núcleos de los procesadores más básicos a los ocho núcleos de los más avanzados.

¿Sirve de algo un procesador con varios núcleos? Por supuesto que si. Has de pensar que los núcleos son algo así como si el procesador se hubiese troceado en varias partes, y cada una de ellas fuese capaz de ejecutar tareas independientes. Por lo tanto, cuantos más núcleos, más tareas simultáneas podrás realizar.

núcleos de un procesador

No obstante, la cantidad de núcleos que tenga un procesador no es algo que sea igual de determinante para todos los usuarios. Y es que existen muchos programas que no hacen uso de los múltiples núcleos.

Los usuarios que más provecho sacarán de los núcleos son los jugadores, diseñadores, editores gráficos, fotógrafos y editores de vídeo. El resto de usuarios obtendrán un mejor rendimiento, pues generalmente un procesador con más núcleos también lo acompaña de otras tecnologías que hacen que el procesador rinda mejor, pero no será una característica a la que le vayan a sacar mucho partido.

Por lo tanto, si las únicas tareas que realizarás consisten en navegar por Internet, ver películas y trabajos ofimáticos, un procesador de dos a cuatro núcleos será más que suficiente en tu caso. Para tareas más intensivas, empieza desde los 4 núcleos para arriba.

Los procesadores modernos también tienen una característica llamada hilos (threads en inglés). Un hilo es una unidad de procesamiento más pequeña, de manera que un núcleo puede manejar varios hilos a la vez. Esto posibilita que el rendimiento aumente, pues a mayor cantidad de núcleos y de hilos por cada núcleo, más tareas pueden realizarse simultáneamente.

Sobre la frecuencia de reloj

La guerra entre AMD e Intel por los procesadores multinúcleo ha dejado de banda otra que se libró hasta hace bien poco y que hacía referencia a la frecuencia del procesador, la cual se mide generalmente en gigaherzios (GHz) y sirve para especificar la velocidad de procesamiento de un núcleo.

La frecuencia de reloj ya no es tan determinante como lo fue en el pasado, y ahora es mucho más importante la arquitectura general del micro por encima de cualquier característica aislada que pueda tener. Y es que es fácil asumir que un procesador con mayor frecuencia que otro será más rápido, pero no tiene por qué ser así. De hecho, un procesador de 4 núcleos funcionando a 3GHz será más rápido que un procesador de dos núcleos funcionando a 3.5GHz.

Además, incluso los procesadores básicos de doble núcleo tienen frecuencias lo suficientemente decentes como para que el procesador rinda bien con las tareas habituales de un usuario medio.

¿Qué son los sockets de los procesadores?

El socket o zócalo es una pieza sobre la que va montado el procesador y que forma parte de la placa base. Esta pieza sirve para alimentar de energía al micro y permite a su vez la comunicación entre el micro y el resto de componentes del PC.

socket procesador

Gracias a los sockets podemos sustituir un micro por otro sin tener que cambiar también la placa base, pero para ello es imprescindible que pertenezcan a la misma familia de procesadores y tengan el mismo número de pines.

Los pines son esos hilos de cobre que ves en la foto. El número de pines del socket va cambiando con el tiempo, conforme evolucionan las tecnologías de los procesadores, por lo que hay que mirar que el procesador que compres sea compatible con el socket de tu placa base.

Tanto AMD como Intel tienen sus propios sockets. Tienes una lista actualizada y completa con los sockets actuales de Intel y AMD.

¿Y la cache?

La cache de un procesador, al igual que los sistemas cache de otros componentes informáticos, trata de almacenar datos e instrucciones, en este caso las del procesador, para que todo funcione más rápido.

En el caso de la cache de los procesadores, esta se encuentra ubicada en el mismo chip de la CPU, para que su acceso sea lo más rápido posible, casi instantáneo.

Los procesadores tienen una cache de primer nivel (L1), de segundo nivel (L2) y pueden tener una de tercer nivel (L3). Esta última es la que anuncian principalmente, ya que en términos generales es mejor que la de los dos primeros niveles.

Sobre las gráficas integradas en el procesador

Desde hace ya varios años es cada vez más frecuente ver procesadores con tarjetas gráficas integradas. A estos procesadores también se les llama APU (Accelerated Processor Unit).

Una gráfica integrada es justamente eso, una tarjeta gráfica como las de toda al vida, pero integrada en el mismo micro y no de manera independiente. Como bien puedes suponer, su tamaño es diminuto, y por lo tanto no tienen, ni de lejos, la potencia de una tarjeta gráfica dedicada.

Aún así pueden ser una buena solución para aquellos que no necesiten una potencia de procesamiento de gráficos muy grande. Por ejemplo, usuarios que únicamente utilicen su PC para ofimática, para multimedia y para navegar en Internet, pueden optar por un APU y así se ahorran el tener que comprar una tarjeta gráfica dedicada.

Por contra, si juegas a juegos 3D más o menos actuales, haces renderizados 3D o editas vídeos y fotografías, la gráfica integrada no te servirá.

¿Qué ocurre con la gráfica integrada cuando instalar una gráfica dedicada? Básicamente que la gráfica integrada se convierte en un bonito adorno, ya que el PC tirará del componente más potente para el procesamiento gráfico. No obstante, y sobre todo en portátiles, el sistema fuerza el uso de la gráfica integrada aún teniendo una gráfica dedicada, con el objetivo de reducir consumo eléctrico en tareas básicas.

Compatibilidad de RAM

Un último aspecto al que debes parar atención antes de comprar un procesador es su total compatibilidad con la memoria RAM que tienes en tu sistema o la que tienes pensado comprar.

Lo normal en los procesadores modernos es que soporten la memoria RAM del tipo DDR3, que es el estándar actual para los equipos nuevos. También es habitual encontrarse procesadores compatibles con la DDR3L, que es una versión de bajo consumo.

No obstante, poco a poco se va haciendo hueco una nueva RAM del tipo DDR4, que es más rápida y eficiente que la anterior. Por lo tanto, si vas a montarte un PC a tu medida, es buena idea que adquieras una placa base y un procesador compatibles con módulos DDR4, y de esta manera adelantarte a lo que de buen seguro será el estándar en el futuro.

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