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Está claro que para el gamer no hay compra más determinante que la tarjeta gráfica. En base a ella, se ajustan el resto de componentes, de manera que a la hora de montar un ordenador desde 0, se decide primero la gráfica, después el procesador, y luego ya el resto de componentes.

En un mercado dominado por Nvidia, AMD se ha puesto las pilas y ha plantado cara. En cuestión de procesadores, AMD ha logrado con sus Ryzen competir de tú a tú con Intel, pero en tarjetas gráficas, y a pesar de sus esfuerzos, siguen un peldaño por detrás de Nvidia. Aún así, hay opciones en AMD que valen la pena.

En la comparativa se han incluido las mejores tarjetas gráficas por rango de precio. En el caso de las gráficas, los precios suelen ir además muy acordes con las posibilidades de la tarjeta. Así pues, las tarjetas de menos de 100€ suelen ser para uso multimedia y juegos de muy poca exigencia gráfica, las de menos de 200€ ya van destinadas a jugar con cierta soltura en Full HD, por debajo de 300€ veríamos ya tarjetas plenamente dedicadas al Full HD y QHD, en el rango de los 400€ tendríamos tarjetas gráficas para jugar en 4K, y a partir de ahí y para arriba ya tendríamos las mejores tarjetas gráficas para jugar con refrescos de 144Hz en modo ultra.

Las mejores tarjetas gráficas del momento

Mejor tarjeta gráfica para gaming 4K a 60 fps y con Ray Tracing: Nvidia GeForce RTX 2080

Con la nueva arquitectura Turing, Nvidia ha implementado algunas mejoras respecto a la generación anterior, como los Tensor Cores, nuevas tecnologías de sombreado de sombras y sobre todo el trazado de rayos en tiempo real (Ray Tracing), que ha dado mucho que hablar porque es una tecnología que se lleva usando desde hace años en los CGI de las películas para unos efectos 3D fotorealistas.

Las dos nuevas tarjetas con esta arquitectura son las Nvidia GeForce RTX 2080 y la RTX 2080 Ti, siendo esta aún mucho más cara. Con ambas tarjetas podrás aprovechar todas esas mejoras, y la impresionante memoria GDDR6, combinada con un número ingente de núcleos CUDA y una frecuencia de reloj altísima. permiten jugar a cualquier juego en 4K y con una tasa sostenida siempre por encima de los 60 fps.

Eso sí, prepárate para romper la hucha. Mi recomendación es que te quedes con la GeForce RTX 2080, que es mucho más barata pero en rendimiento no se queda muy lejos de su hermana Ti. Lo cierto es que el trazado de rayos aún está en pañales y muy pocos juegos lo emplean, por lo que las RTX quedan como opción exclusiva para un público entusiasta y que quiera jugar en monitores 4K con velocidades de refresco muy altas, sin necesidad de montar un SLI.

Núcleos GPU: 2944 | Memoria: 8GB GDDR6 | Ancho de banda: 448 GB/s | Frecuencia base: 1515 MHz | Frecuencia turbo: 1800 MHz | Conectores alimentación: 1x 8-pin, 1x 6-pin | TDP: 250W | PSU recomendada: 650W | G-Sync: | VR Ready: Sí 

Mejor tarjeta gráfica para gaming exigente: Geforce GTX 1080 Ti

Dos años después de su salida al mercado, la GTX 1080 Ti sigue siendo la opción predilecta para gaming exigente, puesto que ahora ha visto rebajado su precio por la llegada de las RTX, y por lo tanto supone una mejor opción.

Esta gráfica sigue siendo una auténtica bestialidad en cuanto a rendimiento, y solo hay que echarle un rápido vistazo a sus principales características para verlo: 11GB de memoria GDDR5X, frecuencia de reloj a 1480 MHz, bus de 352 bits y un ancho de banda total de 484 GB/s.

¿Qué aguanta esta tarjeta gráfica? Pues casi todo, pudiendo en muchos casos con resoluciones 4K a 60 fps, y siempre por encima de los 30 fps. Además, sus 3584 núcleos CUDA la hacen apropiada también para el trabajo de edición de vídeo, y viene certificada con VR Ready para entornos de realidad virtual, además de juegos en 3D.

Algo que has de tener en cuenta es que el consumo de esta tarjeta es muy elevado, en concreto son 250W de TDP, así que tendrás que hacerte con una buena fuente de alimentación, mínimo de 600W, y que tenga cable de 6+8 pines, para proporcionarle toda la energía que necesita.

Núcleos GPU: 3584 | Memoria: 11GB GDDR5X | Ancho de banda: 484 GB/s | Frecuencia base: 1544 MHz | Frecuencia turbo: 1657 MHz | Conectores alimentación: 1x 8-pin, 1x 6-pin | TDP: 250W | PSU recomendada: 600W | G-Sync: | VR Ready: Sí 

La mejor tarjeta gráfica de AMD: AMD Radeon RX Vega 56

Como alternativa en el tope de gama de AMD encontramos la RX Vega 56, una gráfica que rivaliza con la GTX 1070 Ti en rendimiento.

Sus 3584 núcleos GPU y sus 8GB de memoria HBM2 proporcionan el músculo suficiente para un juego fluido en resoluciones que van desde los 1080p a los 1440p, e incluso con resoluciones 4K si no somos demasiado exigentes en la mayoría de juegos. Además, la RX Vega 56 supera en rendimiento a las Nvidia con DirectX 12 en muchos juegos.

Una cosa que has de tener en cuenta es que la RX Vega 64 es superior sobre el papel, pero en un uso real ofrece un rendimiento solo un poco por encima de la Vega 56, pero su precio es muy superior, por lo que ha tenido muy mala acogida entre el público. En cambio, la Vega 56 ha tenido una buena acogida, siendo la alternativa preferida para un gaming exigente en una plataforma AMD.

Aunque las Nvidia siguen siendo algo mejores en relación rendimiento-consumo, la Vega 56 tiene también la ventaja de tener un montón de núcleos, con lo que además de para jugar es también ideal para tareas de renderizado, edición de vídeo y minería de criptomonedas.

Núcleos GPU: 3584 | Memoria: 8GB HBM2 | Ancho de banda: 410 GB/s | Frecuencia base: 1156 MHz | Frecuencia turbo: 1471 MHz | Conectores alimentación: 2x 8-pin | TDP: 210W | PSU recomendada: 750W | FreeSync: | VR Ready: Sí 

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Mejor tarjeta gráfica para gaming 2K: GeForce GTX 1070 Ti

Si nos alejamos de las topes de gama, es posible encontrar tarjetas muy potentes pero con precios más razonables. En este caso, la GeForce GTX 1070 Ti nos permitirá jugar en la mayoría de los casos a 1440p por encima de los 60 fps, o a 1080p en monitores gaming con refrescos de 144 Hz.

Todo ello es gracias a un combinado que nunca defrauda: un gran número de núcleos CUDA, enorme memoria GDDR5, con un gran ancho de banda y una frecuencia muy alta en modo Turbo. Por supuesto, es una tarjeta VR Ready y con G-Sync, así que tiene todos los ingredientes necesarios para todos aquellos gamers exigentes que no puedan gastarse más de 500 euros en una gráfica.

Lo bueno de esta gráfica es que su precio es prácticamente el mismo que la GTX 1070 y sin embargo garantiza un rendimiento entre un 15% y 20% superior, así que mi recomendación está clara.

Núcleos GPU: 2432 | Memoria: 8GB GDDR5 | Ancho de banda: 256 GB/s | Frecuencia base: 1607 MHz | Frecuencia turbo: 1683 MHz | Conectores alimentación: 1x 8-pin | TDP: 180W | PSU recomendada: 500W | G-Sync: | VR Ready: Sí 

Mejor tarjeta gráfica para 1080p y FreeSync: AMD Radeon RX 580 8GB

Con una de las mejores relaciones calidad-precio del mercado, la RX 580 es una fantástica gráfica que proporciona potencia de sobras para monitores Full HD y con FreeSync para refresco variable hasta 144 Hz.

Las virtudes de la RX 580 son muchas, y residen sobre todo en sus espectaculares 8GB de memoria GDDR5, corriendo a una frecuencia de reloj de 1411 MHz. Esto, junto a un bus de 256 bits llevan esta tarjeta a los 256 GB/s de ancho de banda total, elevando esta tarjeta a un rendimiento equivalente al de una GTX 1060.

Por si fuera poco, dispone de 2304 shader units, lo que la convierte en una buena tarjeta para la edición intensiva de vídeo y renderizado 3D, y por supuesto es compatible con la última versión de DirectX 12.

¿Lo malo? Que el consumo energético se eleva a los 185W, aunque también es justo decir que las temperaturas no se disparan tanto como cabía esperar. De todos modos, necesitarás una fuente de, como mínimo, 500W, y cable de 8 pines para hacerla funcionar.

Núcleos GPU: 2304 | Memoria: 8GB GDDR5 | Ancho de banda: 256 GB/s | Frecuencia base: 1257 MHz | Frecuencia turbo: 1340 MHz | Conectores alimentación: 1x 8-pin | TDP: 185W | PSU recomendada: 500W | FreeSync: | VR Ready: Sí 

La mejor tarjeta gráfica con G-Sync: GTX 1060

Obviamente, las hay mejores con G-Sync, pero no a este precio. La Geforce GTX 1060 es una de las tarjetas gráficas más populares y de más éxito de los últimos años, pues por un precio que no es nada desmedido proporciona un rendimiento fantástico en resoluciones 1080p y 1440p.

Hay dos versiones, una con 3 GB y otra con 6GB, ambas con memoria GDDR5, por supuesto. A estas alturas, te recomiendo la de 6GB, pues ese extra de memoria hará que la tarjeta te aguante un par de añitos más.

El resto de prestaciones son fantásticas: 1708 MHz de frecuencia, 1280 unidades de proceso CUDA, bus de 192 bits y ancho de banda de 192 GB/s. Este último dato, aunque pueda parecer escaso frente a la RX 580, no evita que la GTX 1060 se mantenga a la par que su rival de AMD en un gran número de juegos.

Sin embargo, el principal motivo para escoger la GTX 1060 por delante de la RX 580 es su consumo, muy comedido en sus 120W TDP, y siendo necesario únicamente un cable de 6 pines. Obviamente, el otro motivo es que tu monitor sea compatible con G-Sync; en ese caso, la 1060 le acompañará fantásticamente bien.

Núcleos GPU: 1280 | Memoria: 6GB GDDR5 | Ancho de banda: 192 GB/s | Frecuencia base: 1506 MHz | Frecuencia turbo: 1708 MHz | Conectores alimentación: 1x 6-pin | TDP: 120W | PSU recomendada: 400W | G-Sync: | VR Ready: Sí 

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Tarjeta gráfica asquieble para jugar a 1080p: Geforce GTX 1050 Ti

La GTX 1050 Ti ya era una estupenda gráfica en el momento que salió al mercado, pero ahora con la bajada de precios que han tenido las gráficas Nvidia de gama media y baja, es seguramente la tarjeta con mejor relación calidad-precio para jugar en resoluciones Full HD.

Fabricada en proceso de 14nm y perteneciente a la popular arquitectura Pascal de Nivida, dispone de 4GB de memoria GDDR5, funcionando a una frecuencia de reloj de 1455 MHz en modo boost, y un bus de 128 bits, dando como resultado un ancho de banda de 112 GB/s. Pero sin duda que lo mejor de la GTX 1050 Ti es el reducido consumo, con un TDP de tan solo 75W, siendo innecesario conectarle un cable de 6 pines, pues ya se alimenta exclusivamente del puerto PCI-E.

En relación consumo-rendimiento esta es una de las mejores tarjetas gráficas que hay, y muestra toda la fortaleza de Nvidia en este apartado. Y aunque no es su principal cometido, la GTX 1050 Ti también es la puerta de entrada al gaming en 1444p, donde en muchísimos juegos actuales da el tipo y consigue no bajar nunca de los 30 fps.

Es, por tanto, la primera opción a considerar si lo que se quiere es jugar en Full HD sin gastar mucho dinero, o para montar un equipo gaming en cajas compactas ITX dado el perfil bajo que montan la mayoría de ensambladores.

Núcleos GPU: 768 | Memoria: 4GB GDDR5 | Ancho de banda: 192 GB/s | Frecuencia base: 1341 MHz | Frecuencia turbo: 1455 MHz | Conectores alimentación: No | TDP: 75W | PSU recomendada: 300W | G-Sync: | VR Ready: Sí 

Tarjeta gráfica básica y barata: GeForce GT 1030

Hay muchas personas que no necesitan una tarjeta gráfica de altas prestaciones porque no juegan con su PC o si lo hacen se conforman con jugar a una tasa de 30 fps o con detalles gráficos bajos. Otros sencillamente verán prohibitivo gastarse mucho dinero en una nueva tarjeta gráfica. Para ellos es esta GeForce GT 1030.

Se trata de una tarjeta gráfica de gama baja. Su uso está pensado para todo tipo de uso multimedia pero también para gaming ocasional, proporcionando una potencia suficiente para juegos actuales en Full HD con detalles gráficos bajos, o juegos indie sin mucha exigencia gráfica.

Su punto más fuerte es su memoria dedicada de 2GB GDDR5, que ofrece mucho más músculo que las anteriores gráficas de gama baja de Nvidia. Fabricada bajo la arquitectura Pascal, incluye 384 núcleos CUDA, lo cual es también una cifra respetable para una tarjeta tan básica. Además es plenamente compatible con DirectX 12.

Su otro gran punto fuerte es su escaso consumo. Gracias a las prestaciones tan comedidas y a la propia arquitectura de las GPU Pascal, la GT 1030 consume un máximo de 30W y la fuente de alimentación recomendada es de 300W. Unos requerimientos de energía tan bajos permiten a la GT 1030 prescindir de cables de alimentación adicionales, asegurando así que esta tarjeta puede instalarse en cualquier PC de humildes prestaciones.

Núcleos GPU: 384 | Memoria: 2GB GDDR5 | Ancho de banda: 48 GB/s | Frecuencia base: 1278 MHz | Frecuencia boost: 1468 MHz | Conectores alimentación: No | TDP: 30W | PSU recomendada: 300W | G-Sync: No | VR Ready: No

Aspectos a tener en cuenta antes de comprar una tarjeta gráfica

Como en muchas otras cosas en el ámbito de la informática, las tarjetas gráficas son pasto de los reclamos publicitarios engañosos, estudiados y ejecutados para captar a incautos y usuarios no especializados. Es muy frecuente leer ofertas en trípticos de comercios electrónicos en los que se anuncian a bombo y platillo determinadas prestaciones, mientras que otras, igual o más importantes aún, son directamente obviadas.

Así pues, dedícale una buena lectura a esta guía de compra si quieres invertir bien tu dinero a la hora de comprar tu nueva tarjeta gráfica.

¿Es tan importante la cantidad de memoria en una tarjeta gráfica?

En la mayoría de las ocasiones sí, pero es relativo.

Lo habitual es que en esos folletos publicitarios de los que antes hablábamos se anuncien tarjetas gráficas supuestamente espectaculares con 2Gb o más de VRAM, pero más importante que la cantidad de memoria es lo rápida que esta memoria es.

La memoria de una tarjeta gráfica actual puede ser GDDR5, GDDR5X, GDDR6 o HBM2 , esta última empleada de momento únicamente por AMD. Las dos últimas son las más rápidas aunque la velocidad de una GDDR5 ya es bastante para jugar en Full HD. Para que te hagas una idea, es preferible 1Gb GDDR5 que 4Gb GDDR3.

Probablemente más de uno haya pensado que la diferencia en la cantidad de VRAM compensa, pero no es así. Para resoluciones de pantalla de 1080p los 2GB de memoria en una tarjeta gráfica bastan y sobran, e incluso una tarjeta con 1Gb GDDR5 también nos serviría si el resto de prestaciones acompañan.

¿En qué mejora una tarjeta gráfica de más memoria? Esencialmente para jugar a mayores resoluciones, como por ejemplo QHD o 4K. Adquirir una gráfica con más memoria es también una garantía de futuro, pues aguantarán más tiempo antes de pasar a estar desfasadas.

Así pues, lo primero es asegurarse que la memoria es GDDR5 si lo que queremos es jugar a un nivel medianamente decente, y a continuación ya sí que podemos mirar la cantidad de memoria.

Si quieres más información acerca de las memorias GDDR5 échale un vistazo a este vídeo de Omar Berrio:

¿Qué es el bus y el ancho de banda de la memoria?

Esta es una de las especificaciones que no verás anunciadas a bombo y platillo en ninguna parte, y sin embargo es muy importante.

El ancho de banda de la memoria incide en la cantidad de elementos gráficos que es capaz de procesar la tarjeta gráfica a la vez. Como puedes suponer, un ancho de banda de 182Gb/s es mucho mejor que uno de 40Gb/s.

El ancho de banda de la memoria es una mezcla entre la frecuencia y el bus de memoria. Este último viene representado en bits, y actualmente las tarjetas gráficas van desde los 32 o 64 bits de la gama baja a la bestialidad de los 4096 bits de algunas tarjetas, pasando por cantidades más razonables como 192, 256 o 384, que son las marcas habituales de las tarjetas gráficas de buen rendimiento.

No obstante, no te fijes en los datos del bus de memoria o de la frecuencia por separado, y atiende al valor que ofrecen conjuntamente en el ancho de banda total.

¿Una mayor frecuencia de reloj de la GPU equivale a un mejor rendimiento?

Depende. El rendimiento de una tarjeta gráfica es un compendio de muchas características, y la frecuencia de reloj es una más, aunque si es verdad que tiene su peso.

Cuando hablamos de la GPU nos referimos al corazón de la tarjeta gráfica. Una GPU es, en esencia, un procesador específico para los gráficos del ordenador.

Al igual que los procesadores genéricos, una GPU también funciona a una determina frecuencia de reloj, que es lo que determina lo rápida que es. Por lo tanto, una mayor frecuencia suele corresponder a un mayor rendimiento. No obstante, el resto de componentes de la tarjeta gráfica han de ir en sintonía con la frecuencia, pues esta por si sola no hace milagros.

La frecuencia de reloj puede funcionar además a velocidad normal o a velocidad acelerada. La velocidad acelerada la puede activar automáticamente la tarjeta mediante su propio hardware, o bien puede ser overclockeada a través de software.

Arquitectura de la GPU

¿De qué hablan los expertos cuando mencionan la arquitectura de una GPU?

Cuando se habla de la arquitectura de una GPU, se está hablando principalmente del proceso de fabricación de la misma, el cual tiene un peso enorme en el posterior desempeño de la misma.

En este sentido, es decisivo el tamaño del chip con el que se diseña la GPU. Este tamaño se expresa en unidades de nanómetros, y como te puedes imaginar son unidades muy pequeñas.

Generalmente, un chip fabricado en 28nm es superior a un chip de 40nm. ¿Por qué? Pues porque se optimiza el espacio, se incluyen el doble de transistores en la misma área que con procesos anteriores, y por lo tanto la densidad de circuito es mayor. Esto suele traducirse casi siempre en un mejor rendimiento, siendo a la vez más eficientes en cuanto a consumo eléctrico.

NVIDIA tiene la costumbre de dar el nombre en clave a cada una de estas arquitecturas usando el nombre de algún científico famoso:

  • Tesla, desarrollada en 90 nm, 80 nm, 65 nm y 55 nm
  • Fermi, fabricada principalmente en 40nm
  • Kepler, desarrollada en 28nm
  • Maxwell, también fabricada en 28nm pero con optimizaciones relativas a la eficiencia energética
  • Pascal, fabricada en 16nm

AMD también las clasifica por proceso de fabricación, aunque tienen nomenclaturas algo más enrevesadas. En los últimos años empleó la arquitectura VLIW (40nm), y actualmente emplea la más reciente GCN, diseñada en 28nm.

¿Qué son los núcleos CUDA?

Los núcleos CUDA forman parte de las GPU de NVIDIA, y aprovechan la potencia de estas para ejecutar tareas de computación que hasta ahora realizaba el procesador central del PC. Con esto se busca mejorar el rendimiento en tareas de renderizado 3D y edición de vídeo en programas como AutoCAD o Adobe Premiere Pro.

AMD emplea una tecnología similar de código abierto, denominada OpenCL. Por el momento, parece ser que CUDA ofrece mejores resultados.

Así pues, si eres un diseñador gráfico o editas vídeo a nivel profesional, es probable que prefieras una tarjeta gráfica con muchos núcleos CUDA. Existe una gama de tarjetas NVIDIA llamada Quadro, diseñadas específicamente para estas tareas, con núcleos CUDA, drivers optimizados y componentes testados para soportar tareas de mayor estrés.

Nvidia Quadro
Las gráficas NVIDIA Quadro están especialmente diseñadas para trabajos de renderizado 3D y edición de vídeo.

Qué compañía es mejor ¿NVIDIA o AMD?

AMD y NVIDIA son los dos principales fabricantes de GPU del mundo. Todas las tarjetas gráficas para PC pertenecen a una de estas dos compañías.

Hace ya muchos años, las tarjetas de AMD (antiguamente ATI) gozaban de más popularidad. Actualmente y desde hace ya varios años las tornas han cambiado, siendo NVIDIA un fabricante más popular y respetado.

Lo cierto es que ambas compañías tienen sus puntos fuertes y debilidades. Ambas tienen productos muy buenos en todas las gamas, pero sí es cierto que NVIDIA actualmente está un peldaño por encima de AMD, sobre todo en dos aspectos: sus GPU consumen menos y tienen mejores arquitecturas, por lo que en términos generales rinden mejor.

Además NVIDIA ha desarrollado tecnologías propias que los desarrolladores de videojuegos utilizan mucho y que las tarjetas AMD no tienen, por lo que cada vez son más los videojuegos programados de base con tecnologías de NVIDIA.

¿Lo mejor de las tarjetas gráficas de AMD? Sin duda que son más baratas que las de NVIDIA, por lo que es más fácil encontrar en AMD tarjetas con un rendimiento muy bueno y a muy bajo precio. Lo malo es que algunas de ellas consumen mucho, y ello imposibilita poder instalarlas en cualquier ordenador.

¿Qué son los ensambladores?

Si has estado echando una ojeada a los catálogos de tarjetas gráficas es probable que te hayas dado cuenta de que todas las tarjetas gráficas se venden bajo el sello de empresas como ASUS, Gigabyte, PNY, MSI o EVGA (hay más).

Estas empresas trabajan como ensambladoras, es decir, utilizan las GPU fabricadas por AMD o NVIDIA y lanzan sus propias tarjetas, modificando en ocasiones algunas características.

Por ejemplo, es habitual encontrarse con tarjetas donde se ha añadido más memoria. También es frecuente ver tarjetas overclockeadas de serie para ofrecer un rendimiento extra respecto al modelo original. También es normal que los ensambladores añadan sistemas de refrigeración adicionales, como ventiladores más potentes, más silenciosos o incluso refrigeraciones líquidas.

¿Qué significa la nomenclatura de las tarjetas?

Hay quien se fija en el nombre de las tarjetas, pensando que cuanto más alto sea el número mejor, pero esto no es así del todo.

Tanto en tarjetas gráficas NVIDIA como AMD, la nomenclatura tiene un significado. Por ejemplo, en la NVIDIA GTX 960 el 9 representa la generación a la que pertenece esa tarjeta, y el 6 la posición de esa tarjeta en esa generación. Así pues, una GTX 960 es superior a una GTX 950, pero una GTX 780 es superior a una GTX 960.

En AMD la cosa funcionaba de forma similar hasta que decidieron complicarlo un poco con la llegada de sus últimas tarjetas. Desde entonces emplean una nomenclatura donde el número que acompaña a la primera R se refiere a la gama de rendimiento global de esa tarjeta, y los números que le siguen expresan el rendimiento dentro de esa gama.

Además, tanto AMD como NVIDIA tienen una nomenclatura especial para aquellas tarjetas a las que se les añade un plus de rendimiento respecto al modelo original. En NVIDIA son las tarjetas Ti, y en AMD son las que terminan en X.

¿Puedo instalar cualquier tarjeta gráfica en mi PC?

Una tarjeta gráfica es el componente más importante de un PC cuando de lo que se trata es de jugar con él, pero el resto de componentes han de acompañar.

De nada sirve comprar una tarjeta de gama alta como la GTX 970 si tienes un procesador Pentium o Celeron o tan sólo 2 Gb de RAM. En casos como este, se produciría un cuello de botella, en el que la tarjeta gráfica procesa los gráficos a una velocidad muy superior a la que el procesador puede gestionar.

Si este fuese tu caso, te recomendaría invertir mejor tu dinero comprando una tarjeta más humilde y con la que ya darías un salto de calidad para un PC de tus características, como por ejemplo la GTX 730.

Además de esto, has de estudiar si tu PC es plenamente compatible con la tarjeta gráfica que vas a comprar. Por un lado, has de ver si tu placa base tiene ranura PCI Express, que es el que emplean el 99% de las tarjetas gráficas actuales.

Y a todo esto has de añadirle que las tarjetas gráficas de gama media-alta, e incluso algunas de gama baja, ocupan el espacio de dos ranuras, por lo que has de asegurarte que cabrá dentro de la torre de tu ordenador y en tu placa base.

¿Es verdad que algunas tarjetas gráficas consumen mucho?

Cable de 6 pines

De verdad de la buena, y generalmente, cuanto mejor es la tarjeta gráfica, más consume. 

Así pues, el consumo eléctrico es otro factor a tener en cuenta. Y lo es porque la gran mayoría de fuentes de alimentación para PC ofrecen una alimentación justita para los componentes con los que ese PC fue montado, pero no garantizan la suficiente energía para otros componentes más “tragones”.

Habitualmente las tarjetas de gama alta consumen mucha energía, y por lo tanto han de tener una fuente de alimentación que las acompañe. En el listado de especificaciones de una tarjeta gráfica ha de venir el TDP o consumo en vatios de esa tarjeta, así como la temperatura máxima que puede alcanzar, la potencia recomendada para la fuente de alimentación y las conexiones de alimentación que necesita.

Este último punto también puede traerte algún que otro problema si tienes un PC antiguo. Has de comprobar en la tarjeta que compres cuántos cables de alimentación requiere y la cantidad de pines de cada uno de ellos.

Lo normal en una tarjeta gráfica de gama baja es que no necesite cable de alimentación, mientras que en tarjetas de gama media se necesitará un cable de 6 pines, y en tarjetas gráficas de gama alta suelen requerirse dos cables de 6 pines o uno de 6 y otro de 8.

¿Vale la pena eso del SLI o Crossfire?

El SLI fue una tecnología que se sacó de la manga NVIDIA, mediante la cual se pueden instalar dos tarjetas gráficas en paralelo en un mismo PC, con el objetivo de aumentar el rendimiento. Poco después le siguió AMD con una tecnología similar denominada Crossfire.

Aunque sobre el papel suena interesante, esto tiene poca utilidad real. De hecho, la gente espera que el aumento de rendimiento sea el doble, pero en realidad la mejora se sitúa en torno al 30%. Además, para poder hacerlo se necesita una placa base certificada, mucho espacio en la torre de tu PC y una fuente de alimentación a prueba de bombas.

El sobrecoste que tiene montarse un SLI o un Crossfire no compensa, siendo más recomendable comprar una única tarjeta gráfica potente de gama alta.

¿Aguantará mucho tiempo mi nueva tarjeta gráfica?

Aunque nos gustaría poder darte una respuesta, eso nunca puede saberse. La industria de los videojuegos avanza a marchas forzadas, y cada año surgen nuevos juegos que dejan el listón gráfico muy alto.

Aún así, no te angusties por este tema. Si lees a algunos gamers puntillosos pareciera como si tuviésemos que comprar una tarjeta gráfica nueva cada año, pero si no somos tan exigentes creo que simplemente acertando en la elección de tu tarjeta podrás disfrutar de ella por un periodo de 4 o 5 años.

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