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Está claro que para el gamer no hay compra más determinante que la tarjeta gráfica. En base a ella, se ajustan el resto de componentes, de manera que a la hora de montar un ordenador desde 0, se decide primero la gráfica, después el procesador, y luego ya el resto de componentes.
En un mercado dominado por Nvidia, AMD se ha puesto las pilas y ha plantado cara. En cuestión de procesadores, AMD ha logrado con sus Ryzen competir de tú a tú con Intel, pero en tarjetas gráficas, y a pesar de sus esfuerzos, siguen un peldaño por detrás de Nvidia. Aún así, hay opciones en AMD que valen la pena.
En la comparativa se han incluido las mejores tarjetas gráficas por rango de precio. En el caso de las gráficas, los precios suelen ir además muy acordes con las posibilidades de la tarjeta. Así pues, las tarjetas de menos de 100€ suelen ser para uso multimedia y juegos de muy poca exigencia gráfica, las de menos de 200€ ya van destinadas a jugar con cierta soltura en Full HD, por debajo de 300€ veríamos ya tarjetas plenamente dedicadas al Full HD y QHD, en el rango de los 400€ tendríamos tarjetas gráficas para jugar en 4K, y a partir de ahí y para arriba ya tendríamos las mejores tarjetas gráficas para jugar con refrescos de 144Hz en modo ultra.

Las mejores tarjetas gráficas del momento

Mejor tarjeta gráfica para gaming 4K a 60 fps y con Ray Tracing: Nvidia GeForce RTX 2080

Con la nueva arquitectura Turing, Nvidia ha implementado algunas mejoras respecto a la generación anterior, como los Tensor Cores, nuevas tecnologías de sombreado de sombras y sobre todo el trazado de rayos en tiempo real (Ray Tracing), que ha dado mucho que hablar porque es una tecnología que se lleva usando desde hace años en los CGI de las películas para unos efectos 3D fotorealistas.
Las dos nuevas tarjetas con esta arquitectura son las Nvidia GeForce RTX 2080 y la RTX 2080 Ti, siendo esta aún mucho más cara. Con ambas tarjetas podrás aprovechar todas esas mejoras, y la impresionante memoria GDDR6, combinada con un número ingente de núcleos CUDA y una frecuencia de reloj altísima. permiten jugar a cualquier juego en 4K y con una tasa sostenida siempre por encima de los 60 fps.
Eso sí, prepárate para romper la hucha. Mi recomendación es que te quedes con la GeForce RTX 2080, que es mucho más barata pero en rendimiento no se queda muy lejos de su hermana Ti. Lo cierto es que el trazado de rayos aún está en pañales y muy pocos juegos lo emplean, por lo que las RTX quedan como opción exclusiva para un público entusiasta y que quiera jugar en monitores 4K con velocidades de refresco muy altas, sin necesidad de montar un SLI.
Núcleos GPU: 2944 | Memoria: 8GB GDDR6 | Ancho de banda: 448 GB/s | Frecuencia base: 1515 MHz | Frecuencia turbo: 1800 MHz | Conectores alimentación: 1x 8-pin, 1x 6-pin | TDP: 250W | PSU recomendada: 650W | G-Sync: | VR Ready: Sí 

Gigabyte GeForce RTX 2080 GAMING OC 8G
Precio mínimo ofrecido por este vendedor en los 30 días anteriores a la oferta: 799€
765,45 €

Mejor tarjeta gráfica para gaming exigente: Geforce GTX 1080 Ti

Dos años después de su salida al mercado, la GTX 1080 Ti sigue siendo la opción predilecta para gaming exigente, puesto que ahora ha visto rebajado su precio por la llegada de las RTX, y por lo tanto supone una mejor opción.
Esta gráfica sigue siendo una auténtica bestialidad en cuanto a rendimiento, y solo hay que echarle un rápido vistazo a sus principales características para verlo: 11GB de memoria GDDR5X, frecuencia de reloj a 1480 MHz, bus de 352 bits y un ancho de banda total de 484 GB/s.
¿Qué aguanta esta tarjeta gráfica? Pues casi todo, pudiendo en muchos casos con resoluciones 4K a 60 fps, y siempre por encima de los 30 fps. Además, sus 3584 núcleos CUDA la hacen apropiada también para el trabajo de edición de vídeo, y viene certificada con VR Ready para entornos de realidad virtual, además de juegos en 3D.
Algo que has de tener en cuenta es que el consumo de esta tarjeta es muy elevado, en concreto son 250W de TDP, así que tendrás que hacerte con una buena fuente de alimentación, mínimo de 600W, y que tenga cable de 6+8 pines, para proporcionarle toda la energía que necesita.
Núcleos GPU: 3584 | Memoria: 11GB GDDR5X | Ancho de banda: 484 GB/s | Frecuencia base: 1544 MHz | Frecuencia turbo: 1657 MHz | Conectores alimentación: 1x 8-pin, 1x 6-pin | TDP: 250W | PSU recomendada: 600W | G-Sync: | VR Ready: Sí 

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Solución de enfriamiento global Gigabyte
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La mejor tarjeta gráfica de AMD: AMD Radeon RX Vega 56

Como alternativa en el tope de gama de AMD encontramos la RX Vega 56, una gráfica que rivaliza con la GTX 1070 Ti en rendimiento.
Sus 3584 núcleos GPU y sus 8GB de memoria HBM2 proporcionan el músculo suficiente para un juego fluido en resoluciones que van desde los 1080p a los 1440p, e incluso con resoluciones 4K si no somos demasiado exigentes en la mayoría de juegos. Además, la RX Vega 56 supera en rendimiento a las Nvidia con DirectX 12 en muchos juegos.
Una cosa que has de tener en cuenta es que la RX Vega 64 es superior sobre el papel, pero en un uso real ofrece un rendimiento solo un poco por encima de la Vega 56, pero su precio es muy superior, por lo que ha tenido muy mala acogida entre el público. En cambio, la Vega 56 ha tenido una buena acogida, siendo la alternativa preferida para un gaming exigente en una plataforma AMD.
Aunque las Nvidia siguen siendo algo mejores en relación rendimiento-consumo, la Vega 56 tiene también la ventaja de tener un montón de núcleos, con lo que además de para jugar es también ideal para tareas de renderizado, edición de vídeo y minería de criptomonedas.
Núcleos GPU: 3584 | Memoria: 8GB HBM2 | Ancho de banda: 410 GB/s | Frecuencia base: 1156 MHz | Frecuencia turbo: 1471 MHz | Conectores alimentación: 2x 8-pin | TDP: 210W | PSU recomendada: 750W | FreeSync: | VR Ready: Sí 

ASUS Radeon RX Vega 56 - Tarjeta gráfica de 8 GB, Color Negro
Procesador gráfico: Radeon RX Vega 56
675,00 €

Mejor tarjeta gráfica para gaming 2K: GeForce GTX 1070 Ti

Si nos alejamos de las topes de gama, es posible encontrar tarjetas muy potentes pero con precios más razonables. En este caso, la GeForce GTX 1070 Ti nos permitirá jugar en la mayoría de los casos a 1440p por encima de los 60 fps, o a 1080p en monitores gaming con refrescos de 144 Hz.
Todo ello es gracias a un combinado que nunca defrauda: un gran número de núcleos CUDA, enorme memoria GDDR5, con un gran ancho de banda y una frecuencia muy alta en modo Turbo. Por supuesto, es una tarjeta VR Ready y con G-Sync, así que tiene todos los ingredientes necesarios para todos aquellos gamers exigentes que no puedan gastarse más de 500 euros en una gráfica.
Lo bueno de esta gráfica es que su precio es prácticamente el mismo que la GTX 1070 y sin embargo garantiza un rendimiento entre un 15% y 20% superior, así que mi recomendación está clara.
Núcleos GPU: 2432 | Memoria: 8GB GDDR5 | Ancho de banda: 256 GB/s | Frecuencia base: 1607 MHz | Frecuencia turbo: 1683 MHz | Conectores alimentación: 1x 8-pin | TDP: 180W | PSU recomendada: 500W | G-Sync: | VR Ready: Sí 

Gigabyte GV-N107TGaming-8GD - Tarjeta gráfica (GeForce GTX 1070 Ti gaming, 8GB, DDR5, 256 bit)
Procesador gráfico  NVIDIA Pascal: GeForce GTX 1070 Ti
554,00 €

Mejor tarjeta gráfica para 1080p y FreeSync: AMD Radeon RX 580 8GB

Con una de las mejores relaciones calidad-precio del mercado, la RX 580 es una fantástica gráfica que proporciona potencia de sobras para monitores Full HD y con FreeSync para refresco variable hasta 144 Hz.
Las virtudes de la RX 580 son muchas, y residen sobre todo en sus espectaculares 8GB de memoria GDDR5, corriendo a una frecuencia de reloj de 1411 MHz. Esto, junto a un bus de 256 bits llevan esta tarjeta a los 256 GB/s de ancho de banda total, elevando esta tarjeta a un rendimiento equivalente al de una GTX 1060.
Por si fuera poco, dispone de 2304 shader units, lo que la convierte en una buena tarjeta para la edición intensiva de vídeo y renderizado 3D, y por supuesto es compatible con la última versión de DirectX 12.
¿Lo malo? Que el consumo energético se eleva a los 185W, aunque también es justo decir que las temperaturas no se disparan tanto como cabía esperar. De todos modos, necesitarás una fuente de, como mínimo, 500W, y cable de 8 pines para hacerla funcionar.
Núcleos GPU: 2304 | Memoria: 8GB GDDR5 | Ancho de banda: 256 GB/s | Frecuencia base: 1257 MHz | Frecuencia turbo: 1340 MHz | Conectores alimentación: 1x 8-pin | TDP: 185W | PSU recomendada: 500W | FreeSync: | VR Ready: Sí 

La mejor tarjeta gráfica con G-Sync: GTX 1060

Obviamente, las hay mejores con G-Sync, pero no a este precio. La Geforce GTX 1060 es una de las tarjetas gráficas más populares y de más éxito de los últimos años, pues por un precio que no es nada desmedido proporciona un rendimiento fantástico en resoluciones 1080p y 1440p.
Hay dos versiones, una con 3 GB y otra con 6GB, ambas con memoria GDDR5, por supuesto. A estas alturas, te recomiendo la de 6GB, pues ese extra de memoria hará que la tarjeta te aguante un par de añitos más.
El resto de prestaciones son fantásticas: 1708 MHz de frecuencia, 1280 unidades de proceso CUDA, bus de 192 bits y ancho de banda de 192 GB/s. Este último dato, aunque pueda parecer escaso frente a la RX 580, no evita que la GTX 1060 se mantenga a la par que su rival de AMD en un gran número de juegos.
Sin embargo, el principal motivo para escoger la GTX 1060 por delante de la RX 580 es su consumo, muy comedido en sus 120W TDP, y siendo necesario únicamente un cable de 6 pines. Obviamente, el otro motivo es que tu monitor sea compatible con G-Sync; en ese caso, la 1060 le acompañará fantásticamente bien.
Núcleos GPU: 1280 | Memoria: 6GB GDDR5 | Ancho de banda: 192 GB/s | Frecuencia base: 1506 MHz | Frecuencia turbo: 1708 MHz | Conectores alimentación: 1x 6-pin | TDP: 120W | PSU recomendada: 400W | G-Sync: | VR Ready: Sí 

Tarjeta gráfica asquieble para jugar a 1080p: Geforce GTX 1050 Ti

La GTX 1050 Ti ya era una estupenda gráfica en el momento que salió al mercado, pero ahora con la bajada de precios que han tenido las gráficas Nvidia de gama media y baja, es seguramente la tarjeta con mejor relación calidad-precio para jugar en resoluciones Full HD.
Fabricada en proceso de 14nm y perteneciente a la popular arquitectura Pascal de Nivida, dispone de 4GB de memoria GDDR5, funcionando a una frecuencia de reloj de 1455 MHz en modo boost, y un bus de 128 bits, dando como resultado un ancho de banda de 112 GB/s. Pero sin duda que lo mejor de la GTX 1050 Ti es el reducido consumo, con un TDP de tan solo 75W, siendo innecesario conectarle un cable de 6 pines, pues ya se alimenta exclusivamente del puerto PCI-E.
En relación consumo-rendimiento esta es una de las mejores tarjetas gráficas que hay, y muestra toda la fortaleza de Nvidia en este apartado. Y aunque no es su principal cometido, la GTX 1050 Ti también es la puerta de entrada al gaming en 1444p, donde en muchísimos juegos actuales da el tipo y consigue no bajar nunca de los 30 fps.
Es, por tanto, la primera opción a considerar si lo que se quiere es jugar en Full HD sin gastar mucho dinero, o para montar un equipo gaming en cajas compactas ITX dado el perfil bajo que montan la mayoría de ensambladores.
Núcleos GPU: 768 | Memoria: 4GB GDDR5 | Ancho de banda: 192 GB/s | Frecuencia base: 1341 MHz | Frecuencia turbo: 1455 MHz | Conectores alimentación: No | TDP: 75W | PSU recomendada: 300W | G-Sync: | VR Ready: Sí 

Tarjeta gráfica básica y barata: GeForce GT 1030

Hay muchas personas que no necesitan una tarjeta gráfica de altas prestaciones porque no juegan con su PC o si lo hacen se conforman con jugar a una tasa de 30 fps o con detalles gráficos bajos. Otros sencillamente verán prohibitivo gastarse mucho dinero en una nueva tarjeta gráfica. Para ellos es esta GeForce GT 1030.
Se trata de una tarjeta gráfica de gama baja. Su uso está pensado para todo tipo de uso multimedia pero también para gaming ocasional, proporcionando una potencia suficiente para juegos actuales en Full HD con detalles gráficos bajos, o juegos indie sin mucha exigencia gráfica.
Su punto más fuerte es su memoria dedicada de 2GB GDDR5, que ofrece mucho más músculo que las anteriores gráficas de gama baja de Nvidia. Fabricada bajo la arquitectura Pascal, incluye 384 núcleos CUDA, lo cual es también una cifra respetable para una tarjeta tan básica. Además es plenamente compatible con DirectX 12.
Su otro gran punto fuerte es su escaso consumo. Gracias a las prestaciones tan comedidas y a la propia arquitectura de las GPU Pascal, la GT 1030 consume un máximo de 30W y la fuente de alimentación recomendada es de 300W. Unos requerimientos de energía tan bajos permiten a la GT 1030 prescindir de cables de alimentación adicionales, asegurando así que esta tarjeta puede instalarse en cualquier PC de humildes prestaciones.
Núcleos GPU: 384 | Memoria: 2GB GDDR5 | Ancho de banda: 48 GB/s | Frecuencia base: 1278 MHz | Frecuencia boost: 1468 MHz | Conectores alimentación: No | TDP: 30W | PSU recomendada: 300W | G-Sync: No | VR Ready: No

Aspectos a tener en cuenta antes de comprar una tarjeta gráfica

Como en muchas otras cosas en el ámbito de la informática, las tarjetas gráficas son pasto de los reclamos publicitarios engañosos, estudiados y ejecutados para captar a incautos y usuarios no especializados. Es muy frecuente leer ofertas en trípticos de comercios electrónicos en los que se anuncian a bombo y platillo determinadas prestaciones, mientras que otras, igual o más importantes aún, son directamente obviadas.
Así pues, dedícale una buena lectura a esta guía de compra si quieres invertir bien tu dinero a la hora de comprar tu nueva tarjeta gráfica.

¿Es tan importante la cantidad de memoria en una tarjeta gráfica?

En la mayoría de las ocasiones sí, pero es relativo.
Lo habitual es que en esos folletos publicitarios de los que antes hablábamos se anuncien tarjetas gráficas supuestamente espectaculares con 2Gb o más de VRAM, pero más importante que la cantidad de memoria es lo rápida que esta memoria es.
La memoria de una tarjeta gráfica actual puede ser GDDR5, GDDR5X, GDDR6 o HBM2 , esta última empleada de momento únicamente por AMD. Las dos últimas son las más rápidas aunque la velocidad de una GDDR5 ya es bastante para jugar en Full HD. Para que te hagas una idea, es preferible 1Gb GDDR5 que 4Gb GDDR3.
Probablemente más de uno haya pensado que la diferencia en la cantidad de VRAM compensa, pero no es así. Para resoluciones de pantalla de 1080p los 2GB de memoria en una tarjeta gráfica bastan y sobran, e incluso una tarjeta con 1Gb GDDR5 también nos serviría si el resto de prestaciones acompañan.
¿En qué mejora una tarjeta gráfica de más memoria? Esencialmente para jugar a mayores resoluciones, como por ejemplo QHD o 4K. Adquirir una gráfica con más memoria es también una garantía de futuro, pues aguantarán más tiempo antes de pasar a estar desfasadas.
Así pues, lo primero es asegurarse que la memoria es GDDR5 si lo que queremos es jugar a un nivel medianamente decente, y a continuación ya sí que podemos mirar la cantidad de memoria.
Si quieres más información acerca de las memorias GDDR5 échale un vistazo a este vídeo de Omar Berrio:

¿Qué es el bus y el ancho de banda de la memoria?

Esta es una de las especificaciones que no verás anunciadas a bombo y platillo en ninguna parte, y sin embargo es muy importante.
El ancho de banda de la memoria incide en la cantidad de elementos gráficos que es capaz de procesar la tarjeta gráfica a la vez. Como puedes suponer, un ancho de banda de 182Gb/s es mucho mejor que uno de 40Gb/s.
El ancho de banda de la memoria es una mezcla entre la frecuencia y el bus de memoria. Este último viene representado en bits, y actualmente las tarjetas gráficas van desde los 32 o 64 bits de la gama baja a la bestialidad de los 4096 bits de algunas tarjetas, pasando por cantidades más razonables como 192, 256 o 384, que son las marcas habituales de las tarjetas gráficas de buen rendimiento.
No obstante, no te fijes en los datos del bus de memoria o de la frecuencia por separado, y atiende al valor que ofrecen conjuntamente en el ancho de banda total.

¿Una mayor frecuencia de reloj de la GPU equivale a un mejor rendimiento?

Depende. El rendimiento de una tarjeta gráfica es un compendio de muchas características, y la frecuencia de reloj es una más, aunque si es verdad que tiene su peso.
Cuando hablamos de la GPU nos referimos al corazón de la tarjeta gráfica. Una GPU es, en esencia, un procesador específico para los gráficos del ordenador.
Al igual que los procesadores genéricos, una GPU también funciona a una determina frecuencia de reloj, que es lo que determina lo rápida que es. Por lo tanto, una mayor frecuencia suele corresponder a un mayor rendimiento. No obstante, el resto de componentes de la tarjeta gráfica han de ir en sintonía con la frecuencia, pues esta por si sola no hace milagros.
La frecuencia de reloj puede funcionar además a velocidad normal o a velocidad acelerada. La velocidad acelerada la puede activar automáticamente la tarjeta mediante su propio hardware, o bien puede ser overclockeada a través de software.
Arquitectura de la GPU

¿De qué hablan los expertos cuando mencionan la arquitectura de una GPU?

Cuando se habla de la arquitectura de una GPU, se está hablando principalmente del proceso de fabricación de la misma, el cual tiene un peso enorme en el posterior desempeño de la misma.
En este sentido, es decisivo el tamaño del chip con el que se diseña la GPU. Este tamaño se expresa en unidades de nanómetros, y como te puedes imaginar son unidades muy pequeñas.
Generalmente, un chip fabricado en 28nm es superior a un chip de 40nm. ¿Por qué? Pues porque se optimiza el espacio, se incluyen el doble de transistores en la misma área que con procesos anteriores, y por lo tanto la densidad de circuito es mayor. Esto suele traducirse casi siempre en un mejor rendimiento, siendo a la vez más eficientes en cuanto a consumo eléctrico.
NVIDIA tiene la costumbre de dar el nombre en clave a cada una de estas arquitecturas usando el nombre de algún científico famoso:

  • Tesla, desarrollada en 90 nm, 80 nm, 65 nm y 55 nm
  • Fermi, fabricada principalmente en 40nm
  • Kepler, desarrollada en 28nm
  • Maxwell, también fabricada en 28nm pero con optimizaciones relativas a la eficiencia energética
  • Pascal, fabricada en 16nm

AMD también las clasifica por proceso de fabricación, aunque tienen nomenclaturas algo más enrevesadas. En los últimos años empleó la arquitectura VLIW (40nm), y actualmente emplea la más reciente GCN, diseñada en 28nm.

¿Qué son los núcleos CUDA?

Los núcleos CUDA forman parte de las GPU de NVIDIA, y aprovechan la potencia de estas para ejecutar tareas de computación que hasta ahora realizaba el procesador central del PC. Con esto se busca mejorar el rendimiento en tareas de renderizado 3D y edición de vídeo en programas como AutoCAD o Adobe Premiere Pro.
AMD emplea una tecnología similar de código abierto, denominada OpenCL. Por el momento, parece ser que CUDA ofrece mejores resultados.
Así pues, si eres un diseñador gráfico o editas vídeo a nivel profesional, es probable que prefieras una tarjeta gráfica con muchos núcleos CUDA. Existe una gama de tarjetas NVIDIA llamada Quadro, diseñadas específicamente para estas tareas, con núcleos CUDA, drivers optimizados y componentes testados para soportar tareas de mayor estrés.

Nvidia Quadro
Las gráficas NVIDIA Quadro están especialmente diseñadas para trabajos de renderizado 3D y edición de vídeo.

Qué compañía es mejor ¿NVIDIA o AMD?

AMD y NVIDIA son los dos principales fabricantes de GPU del mundo. Todas las tarjetas gráficas para PC pertenecen a una de estas dos compañías.
Hace ya muchos años, las tarjetas de AMD (antiguamente ATI) gozaban de más popularidad. Actualmente y desde hace ya varios años las tornas han cambiado, siendo NVIDIA un fabricante más popular y respetado.
Lo cierto es que ambas compañías tienen sus puntos fuertes y debilidades. Ambas tienen productos muy buenos en todas las gamas, pero sí es cierto que NVIDIA actualmente está un peldaño por encima de AMD, sobre todo en dos aspectos: sus GPU consumen menos y tienen mejores arquitecturas, por lo que en términos generales rinden mejor.
Además NVIDIA ha desarrollado tecnologías propias que los desarrolladores de videojuegos utilizan mucho y que las tarjetas AMD no tienen, por lo que cada vez son más los videojuegos programados de base con tecnologías de NVIDIA.
¿Lo mejor de las tarjetas gráficas de AMD? Sin duda que son más baratas que las de NVIDIA, por lo que es más fácil encontrar en AMD tarjetas con un rendimiento muy bueno y a muy bajo precio. Lo malo es que algunas de ellas consumen mucho, y ello imposibilita poder instalarlas en cualquier ordenador.

¿Qué son los ensambladores?

Si has estado echando una ojeada a los catálogos de tarjetas gráficas es probable que te hayas dado cuenta de que todas las tarjetas gráficas se venden bajo el sello de empresas como ASUS, Gigabyte, PNY, MSI o EVGA (hay más).
Estas empresas trabajan como ensambladoras, es decir, utilizan las GPU fabricadas por AMD o NVIDIA y lanzan sus propias tarjetas, modificando en ocasiones algunas características.
Por ejemplo, es habitual encontrarse con tarjetas donde se ha añadido más memoria. También es frecuente ver tarjetas overclockeadas de serie para ofrecer un rendimiento extra respecto al modelo original. También es normal que los ensambladores añadan sistemas de refrigeración adicionales, como ventiladores más potentes, más silenciosos o incluso refrigeraciones líquidas.

¿Qué significa la nomenclatura de las tarjetas?

Hay quien se fija en el nombre de las tarjetas, pensando que cuanto más alto sea el número mejor, pero esto no es así del todo.
Tanto en tarjetas gráficas NVIDIA como AMD, la nomenclatura tiene un significado. Por ejemplo, en la NVIDIA GTX 960 el 9 representa la generación a la que pertenece esa tarjeta, y el 6 la posición de esa tarjeta en esa generación. Así pues, una GTX 960 es superior a una GTX 950, pero una GTX 780 es superior a una GTX 960.
En AMD la cosa funcionaba de forma similar hasta que decidieron complicarlo un poco con la llegada de sus últimas tarjetas. Desde entonces emplean una nomenclatura donde el número que acompaña a la primera R se refiere a la gama de rendimiento global de esa tarjeta, y los números que le siguen expresan el rendimiento dentro de esa gama.
Además, tanto AMD como NVIDIA tienen una nomenclatura especial para aquellas tarjetas a las que se les añade un plus de rendimiento respecto al modelo original. En NVIDIA son las tarjetas Ti, y en AMD son las que terminan en X.

¿Puedo instalar cualquier tarjeta gráfica en mi PC?

Una tarjeta gráfica es el componente más importante de un PC cuando de lo que se trata es de jugar con él, pero el resto de componentes han de acompañar.
De nada sirve comprar una tarjeta de gama alta como la GTX 970 si tienes un procesador Pentium o Celeron o tan sólo 2 Gb de RAM. En casos como este, se produciría un cuello de botella, en el que la tarjeta gráfica procesa los gráficos a una velocidad muy superior a la que el procesador puede gestionar.
Si este fuese tu caso, te recomendaría invertir mejor tu dinero comprando una tarjeta más humilde y con la que ya darías un salto de calidad para un PC de tus características, como por ejemplo la GTX 730.
Además de esto, has de estudiar si tu PC es plenamente compatible con la tarjeta gráfica que vas a comprar. Por un lado, has de ver si tu placa base tiene ranura PCI Express, que es el que emplean el 99% de las tarjetas gráficas actuales.
Y a todo esto has de añadirle que las tarjetas gráficas de gama media-alta, e incluso algunas de gama baja, ocupan el espacio de dos ranuras, por lo que has de asegurarte que cabrá dentro de la torre de tu ordenador y en tu placa base.

¿Es verdad que algunas tarjetas gráficas consumen mucho?

Cable de 6 pines
De verdad de la buena, y generalmente, cuanto mejor es la tarjeta gráfica, más consume. 
Así pues, el consumo eléctrico es otro factor a tener en cuenta. Y lo es porque la gran mayoría de fuentes de alimentación para PC ofrecen una alimentación justita para los componentes con los que ese PC fue montado, pero no garantizan la suficiente energía para otros componentes más «tragones».
Habitualmente las tarjetas de gama alta consumen mucha energía, y por lo tanto han de tener una fuente de alimentación que las acompañe. En el listado de especificaciones de una tarjeta gráfica ha de venir el TDP o consumo en vatios de esa tarjeta, así como la temperatura máxima que puede alcanzar, la potencia recomendada para la fuente de alimentación y las conexiones de alimentación que necesita.
Este último punto también puede traerte algún que otro problema si tienes un PC antiguo. Has de comprobar en la tarjeta que compres cuántos cables de alimentación requiere y la cantidad de pines de cada uno de ellos.
Lo normal en una tarjeta gráfica de gama baja es que no necesite cable de alimentación, mientras que en tarjetas de gama media se necesitará un cable de 6 pines, y en tarjetas gráficas de gama alta suelen requerirse dos cables de 6 pines o uno de 6 y otro de 8.

¿Vale la pena eso del SLI o Crossfire?

El SLI fue una tecnología que se sacó de la manga NVIDIA, mediante la cual se pueden instalar dos tarjetas gráficas en paralelo en un mismo PC, con el objetivo de aumentar el rendimiento. Poco después le siguió AMD con una tecnología similar denominada Crossfire.
Aunque sobre el papel suena interesante, esto tiene poca utilidad real. De hecho, la gente espera que el aumento de rendimiento sea el doble, pero en realidad la mejora se sitúa en torno al 30%. Además, para poder hacerlo se necesita una placa base certificada, mucho espacio en la torre de tu PC y una fuente de alimentación a prueba de bombas.
El sobrecoste que tiene montarse un SLI o un Crossfire no compensa, siendo más recomendable comprar una única tarjeta gráfica potente de gama alta.

¿Aguantará mucho tiempo mi nueva tarjeta gráfica?

Aunque nos gustaría poder darte una respuesta, eso nunca puede saberse. La industria de los videojuegos avanza a marchas forzadas, y cada año surgen nuevos juegos que dejan el listón gráfico muy alto.
Aún así, no te angusties por este tema. Si lees a algunos gamers puntillosos pareciera como si tuviésemos que comprar una tarjeta gráfica nueva cada año, pero si no somos tan exigentes creo que simplemente acertando en la elección de tu tarjeta podrás disfrutar de ella por un periodo de 4 o 5 años.

Vista previa Producto Valoración Precio
AMD Ryzen 7 2700X - Procesador... AMD Ryzen 7 2700X - Procesador... 452 opiniones 199,70 €
Intel Core i5-8400 -... Intel Core i5-8400 -... 262 opiniones 200,00 €
AMD Ryzen 5 2600X - Procesador... AMD Ryzen 5 2600X - Procesador... 452 opiniones 146,62 €
Intel Core i7-8700K  -... Intel Core i7-8700K -... 262 opiniones 407,00 €
Intel BX80673I97900X... Intel BX80673I97900X... 10 opiniones 995,00 €
AMD Ryzen 3 2200G - Procesador... AMD Ryzen 3 2200G - Procesador... 69 opiniones 87,92 €
Intel Pentium G5400 -... Intel Pentium G5400 -... 6 opiniones 57,99 €

Tanto si vas a montarte un PC desde 0, como si quieres renovar el PC que ya tienes, quizás quieras echarle un vistazo a los mejores procesadores para PC del momento.
Aunque está claro que el mejor procesador será siempre el que posea más núcleos, el que corra a mayor frecuencia, o el más hilos y caché tenga, es evidente también que no hace falta gastarse el dinero que cuesta un procesador de gama alta si el uso que vamos a darle al PC no lo requiere.
El mercado de procesadores domésticos, a pesar de estar dominado por dos únicas compañías, Intel y AMD, está repleto de modelos distintos, con muy variadas prestaciones y precios.
La lista que aquí tienes se ha confeccionado escogiendo a los mejores procesadores para cada uso concreto y dentro de unos rangos de precio razonables. En cuanto a su uso, damos por hecho que una CPU que sirva para gaming también sirve para ofimática, navegación en internet y multimedia. Otra cosa es si requerimos un procesador para tareas de diseño y modelado 3D, edición de vídeo y otras tareas de carácter profesional que demanden procesadores muy exigentes. En la lista también incluimos esta opción.

Mejor procesador calidad-precio: AMD Ryzen 7 2700X

Tras un tiempo muy largo en el que los procesadores Intel han sido indiscutiblemente los reyes de la función, la llegada de la familia Ryzen al catálogo de AMD ha supuesto un soplo de aire fresco y una muy sana competencia a Intel.
El Ryzen 7 2700X, perteneciente a la segunda generación de chips Ryzen de AMD, se convierte en el mejor procesador que se puede comprar hoy en día para la gran parte de usos domésticos, y esto incluye también gaming. Las pruebas de rendimiento muestran que el 2700X queda muy cerca del i7-8700K en gaming, mientras que en tareas que requieren potencia de procesamiento multinúcleo, como renderizado de vídeo o diseño gráfico, el 2700X queda por delante del i7 de Intel.
Culpa de esto la tiene sus 8 núcleos y 16 hilos, frente a los 6 núcleos y 12 hilos del Intel. Si a esto le añades el hecho que el i7-8700K de Intel es más caro y que viene sin disipador, cuando el 2700X trae uno de gran calidad como el Wraith Prism, es fácil concluir que en esta ocasión el procesador de AMD supera al Intel en cuanto a relación calidad-precio se refiere.
Núcleos: 8| Hilos: 16  | Arquitectura: 12nm | Frecuencia base: 3.7 GHz | Frecuencia turbo: 4.3 GHz | Caché L3: 16MB  | TDP: 105W | Gráfica integrada: No | Disipador: Sí  | Overclock:

Mejor procesador para gaming: Intel Core i5 8400

Si de lo que se trata es de jugar, no hay nada mejor en relación calidad precio que este Core i5 8400.
Perteneciente a la última generación de Intel «Coffee Lake», este i5 posee 6 núcleos y 6 hilos, funcionando a una frecuencia de reloj de 2,7 GHz que asciende hasta los 4 GHz en modo turbo. Otras características muy positivas son su consumo reducido, su buena caché L3 de 9 MB y una gráfica interna Intel UHD 630 que nos permitirá sacar señal para un monitor 4K, con un máximo de 4096 x 2304 píxeles a 60Hz.
Los tests de rendimiento muestran un desempeño equivalente al de un i7-7700K, pero mucho más barato y con una arquitectura más moderna. Así pues, este i5 8400 se convierte en el candidato Nº 1 para juegos a Full HD y 2K, e incluso para 4K si no tienes previsto hacer streaming. Lo único malo que se puede sacar es que viene bloqueado y no se le puede hacer overclock, pero si no te obsesiona exprimir su frecuencia, este procesador te dará horas y horas de diversión.
Núcleos: 6| Hilos:  | Arquitectura: 14nm | Frecuencia base: 2.7 GHz | Frecuencia turbo: 4 GHz | Caché L3: 9MB  | TDP: 65W | Gráfica integrada: Intel UHD 630 | Disipador: Sí  | Overclock: No

Intel Core i5-8400 - Procesador 8ª generación de procesadores Intel Core i5, Caché de 9M, hasta 4.00 GHz, 2,8 GHz, Socket FCLGA1151, PC, 14 nm
Marca Intel, Tipo de procesador de sobremesa, Serie Core i5 8va generación, Nombre Intel Core i5-8400, Modelo BX80684I58400
200,00 €

Alternativa para gaming: AMD Ryzen 5 2600X

El AMD Ryzen 5 2600X es la clara alternativa al i5 8400 que acabamos de ver.
Ambos procesadores rinden de forma muy pareja, con una ligera ventaja para el de Intel, que logra sacar unos cuantos fps en la mayoría de los juegos. No obstante, el i5 8400 no tiene el multiplicador desbloqueado, por lo que no se le puede hacer overclock.
El AMD Ryzen 5 2600X sí tiene el multiplicador desbloqueado, y además su disipador es mucha calidad, con lo que haciéndole overclock consigue situarse parejo en rendimiento e incluso superar al Core i5. Por lo tanto, este Ryzen 5 2600X es una alternativa muy válida por un precio similar, con la ventaja añadida de tener ya el disipador y poder hacerle overclock si así lo deseamos.
Núcleos: 6| Hilos: 12  | Arquitectura: 12nm | Frecuencia base: 3.6 GHz | Frecuencia turbo: 4.2 GHz | Caché L3: 16MB  | TDP: 65W | Gráfica integrada: No | Disipador: Sí  | Overclock: Sí

Mejor procesador para streaming y 4K: Intel Core i7 8700K

El Core i7 8700K es una bestia parda con la mayor frecuencia turbo que ha dispuesto Intel hasta la fecha en procesadores para uso doméstico.
Con 6 núcleos y 12 hilos, el rendimiento de este procesador frente al i5 8400 es marginal en cuanto a gaming se refiere, incluso si hablamos de resoluciones 4K, pues de momento son muy pocos los juegos que utilizan más de 4 núcleos. No obstante, el i7 8700K es perfecto para streaming y para cualquier otra tarea que requiera potencia multinúcleo.
Es también una delicia para overclockers, alcanzando frecuencias de hasta 5 GHz en algunos tests, siempre que se cuente con un sistema de disipación muy eficiente. Lamentablemente, este 8700K viene sin disipador, así que quieras hacerle o no overclock necesitarás comprar uno, cosa bastante inconveniente si consideramos que partimos ya de un precio algo elevado.
Núcleos: 6| Hilos: 12  | Arquitectura: 14nm | Frecuencia base: 3.7 GHz | Frecuencia turbo: 4.7 GHz | Caché L3: 12MB  | TDP: 95W | Gráfica integrada: Intel UHD 630 | Disipador: No  | Overclock: Sí

Mejor procesador para edición de vídeo, Autocad y diseño: Intel Core i9 7900X

Para diseñadores gráficos, edición de vídeo, Autocad o cualquier otro trabajo con renderización, el Intel Core i9 7900X es un procesador imbatible.
Esta CPU es una bestia de 10 núcleos y 20 hilos, optimizada al máximo para un rendimiento impresionante en programas que aprovechan los múltiples hilos de los procesadores. En este apartado, el Core i9 7900X rinde prácticamente el doble que un 8700K y en torno a un 40% más que el Ryzen 2700K, así que te puedes hacer una idea de lo que supone este procesador en cuanto a potencia.
Esto, evidentemente, tiene un precio, y es muy alto. También tiene una contrapartida, y es que es un procesador «calentorro» y necesitarás de un disipador de gama alta si no quieres convertir tu PC en un horno. Pero si obviamos su precio y la necesidad de una buena disipación, este procesador es una auténtica máquina que acerca a la serie Intel Core al nivel de rendimiento de los Xeon por mucho menos de lo que cuestan estos.
Y si quieres gastar menos, también tienes el i7 7820X, que es solo un 20% peor en rendimiento, pero mucho más barato.
Núcleos: 10| Hilos: 20  | Arquitectura: 14nm | Frecuencia base: 3.3 GHz | Frecuencia turbo: 4.5 GHz | Caché L3: 13,75MB  | TDP: 140W | Gráfica integrada: No | Disipador: No  | Overclock: Sí

Intel BX80673I97900X Procesador Core i9-7900X X-series
Frecuencia de 3.3 GHz. Turbofrecuencia de 4.5 GHz
995,00 €

Mejor procesador gaming de gama baja: AMD Ryzen 3 2200G

El Ryzen 3 2200G es otro fantástico procesador de gama de entrada de AMD, que es perfecto para ordenadores gaming de bajo presupuesto pero que en realidad es ideal para cualquier PC de gama baja, indiferentemente del uso que se le vaya a dar.
Se trata de una APU con un procesador Ryzen de 14nm de 4 núcleos, y una gráfica integrada AMD Radeon Vega 8 que ofrece potencia para juegos de hace 2 o 3 años. Para juegos actuales, necesitarás comprar una tarjeta gráfica dedicada, siendo una CPU ideal en este caso para los que andan con poco presupuesto y quieran destinar más dinero a la gráfica que al procesador.
Otro punto muy positivo del 2200G es que es una CPU muy fresca, y viene acompañada además del cooler Wraith Stealth, con el que incluso puedes probar a hacer un poco de overclock con el que exprimir al máximo el rendimiento del procesador.
Si es para jugar, este Ryzen 3 2200G es mejor opción que el Pentium Gold G5400, ya que es solo un poco más caro y sin embargo ofrece cerca de un 30% de mayor rendimiento.
Núcleos: | Hilos: 4 | Arquitectura: 14nm | Frecuencia base: 3.5 GHz | Frecuencia turbo: 3.7 GHz | Caché L3: 4MB  | TDP: 65W | Gráfica integrada: AMD Radeon Vega 8 | Disipador: Sí  | Overclock: Sí

Mejor procesador barato: Intel Pentium Gold G5600

El Intel Pentium Gold G5600 es el sucesor del Pentium G4560, que fue el primer Pentium de Intel con Hyperthreading. El Gold G5600 es, en esencia, una versión vitaminada, perteneciente a la octava generación de Intel «Coffee Lake».
No te dejes engañar por su bajo precio, pues el Intel Pentium Gold G5600 es adecuado incluso para gaming en Full HD, siempre que se le acompañe de una buena gráfica dedicada. Y fuera de juegos, supone una excelente opción que rinde extraordinariamente bien con multimedia, siendo el primer procesador que debería mirar cualquier persona que quiera montar un PC para uso básico pero que no quiera gastar mucho dinero.
Con dos núcleos y 4 hilos y una frecuencia base de 3.9 GHz (sin turbo), el Pentium Gold G5600 iguala en algunos tests el rendimiento de los Core i5 de generaciones anteriores, lo cual es una auténtica barbaridad que coloca a este procesador como uno de los mejores en relación calidad-precio. Además, consume muy poco, lleva el disipador incluido y la gráfica integrada, la Intel UHD Graphics 630, permite sacar señal 4K a 60Hz sin despeinarse.
Por todo esto es un procesador espectacular, que se puede usar para montajes de PC para gaming medianamente exigente acompañado de una buena gráfica, pero también para HTPC y ordenadores de ofimática, multimedia y uso casual. Realmente, por el precio que tiene, este procesador es una auténtica ganga, la opción Nº 1 para cualquier configuración en la que haya que apretarse el cinturón, cualquiera que sea el uso que se le vaya a dar.
Núcleos: | Hilos: 4 | Arquitectura: 14nm | Frecuencia base: 3.5 GHz | Frecuencia turbo: No | Caché L3: 4MB  | TDP: 54W | Gráfica integrada: Intel UHD Graphics 630 | Disipador: Sí  | Overclock: No

Intel Pentium G5400 - Procesador (3.7 GHz/3mo, LGA1151) Color Azul
Producto para los jugadores más exigentes
57,99 €

Aspectos clave en la compra de un procesador

Vistas las recomendaciones, pasemos ahora a ver qué características son las más importantes a tener en cuenta a la hora de comprar un procesador.
Te recomiendo que leas todo lo que viene a continuación si no tienes mucha idea sobre procesadores y quieres hacer una compra mucho más consciente. Lo cierto es que no será la primera ni la última vez que alguien se compra un i7 para acabar jugando a juegos indie a los que ya podrían jugar con un Pentium, o comprar un i3 para editar vídeo cuando por poco más podrían comprar un Ryzen que les rendiría mucho mejor para esa tarea.
Si eres un neófito en este tema descubrirás conceptos que es importante conocer antes de lanzarse a comprar el primer procesador que veas.

Los núcleos de un procesador ¿De verdad importan?

Los procesos de fabricación de chips han evolucionado tanto que ahora existe la posibilidad de integrar varios micro procesadores en el mismo espacio donde antes solo cabía un único procesador. Esto es lo que ha permitido que en la última década proliferen los procesadores de varios núcleos, hasta convertirse a día de hoy en un estándar, yendo desde los dos núcleos de los procesadores más básicos a los ocho núcleos de los más avanzados.
¿Sirve de algo un procesador con varios núcleos? Por supuesto que si. Has de pensar que los núcleos son algo así como si el procesador se hubiese troceado en varias partes, y cada una de ellas fuese capaz de ejecutar tareas independientes. Por lo tanto, cuantos más núcleos, más tareas simultáneas podrás realizar.
núcleos de un procesador
No obstante, la cantidad de núcleos que tenga un procesador no es algo que sea igual de determinante para todos los usuarios. Y es que existen muchos programas que no hacen uso de los múltiples núcleos.
Los usuarios que más provecho sacarán de los núcleos son los jugadores, diseñadores, editores gráficos, fotógrafos y editores de vídeo. El resto de usuarios obtendrán un mejor rendimiento, pues generalmente un procesador con más núcleos también lo acompaña de otras tecnologías que hacen que el procesador rinda mejor, pero no será una característica a la que le vayan a sacar mucho partido.
Por lo tanto, si las únicas tareas que realizarás consisten en navegar por Internet, ver películas y trabajos ofimáticos, un procesador de dos a cuatro núcleos será más que suficiente en tu caso. Para tareas más intensivas, empieza desde los 4 núcleos para arriba.
Los procesadores modernos también tienen una característica llamada hilos (threads en inglés). Un hilo es una unidad de procesamiento más pequeña, de manera que un núcleo puede manejar varios hilos a la vez. Esto posibilita que el rendimiento aumente, pues a mayor cantidad de núcleos y de hilos por cada núcleo, más tareas pueden realizarse simultáneamente.

Sobre la frecuencia de reloj

La guerra entre AMD e Intel por los procesadores multinúcleo ha dejado de banda otra que se libró hasta hace bien poco y que hacía referencia a la frecuencia del procesador, la cual se mide generalmente en gigaherzios (GHz) y sirve para especificar la velocidad de procesamiento de un núcleo.
La frecuencia de reloj ya no es tan determinante como lo fue en el pasado, y ahora es mucho más importante la arquitectura general del micro por encima de cualquier característica aislada que pueda tener. Y es que es fácil asumir que un procesador con mayor frecuencia que otro será más rápido, pero no tiene por qué ser así. De hecho, un procesador de 4 núcleos funcionando a 3GHz será más rápido que un procesador de dos núcleos funcionando a 3.5GHz.
Además, incluso los procesadores básicos de doble núcleo tienen frecuencias lo suficientemente decentes como para que el procesador rinda bien con las tareas habituales de un usuario medio.

¿Qué son los sockets de los procesadores?

El socket o zócalo es una pieza sobre la que va montado el procesador y que forma parte de la placa base. Esta pieza sirve para alimentar de energía al micro y permite a su vez la comunicación entre el micro y el resto de componentes del PC.
socket procesador
Gracias a los sockets podemos sustituir un micro por otro sin tener que cambiar también la placa base, pero para ello es imprescindible que pertenezcan a la misma familia de procesadores y tengan el mismo número de pines.
Los pines son esos hilos de cobre que ves en la foto. El número de pines del socket va cambiando con el tiempo, conforme evolucionan las tecnologías de los procesadores, por lo que hay que mirar que el procesador que compres sea compatible con el socket de tu placa base.
Tanto AMD como Intel tienen sus propios sockets. Tienes una lista actualizada y completa con los sockets actuales de Intel y AMD.

¿Y la cache?

La cache de un procesador, al igual que los sistemas cache de otros componentes informáticos, trata de almacenar datos e instrucciones, en este caso las del procesador, para que todo funcione más rápido.
En el caso de la cache de los procesadores, esta se encuentra ubicada en el mismo chip de la CPU, para que su acceso sea lo más rápido posible, casi instantáneo.
Los procesadores tienen una cache de primer nivel (L1), de segundo nivel (L2) y pueden tener una de tercer nivel (L3). Esta última es la que anuncian principalmente, ya que en términos generales es mejor que la de los dos primeros niveles.

Sobre las gráficas integradas en el procesador

Desde hace ya varios años es cada vez más frecuente ver procesadores con tarjetas gráficas integradas. A estos procesadores también se les llama APU (Accelerated Processor Unit).
Una gráfica integrada es justamente eso, una tarjeta gráfica como las de toda al vida, pero integrada en el mismo micro y no de manera independiente. Como bien puedes suponer, su tamaño es diminuto, y por lo tanto no tienen, ni de lejos, la potencia de una tarjeta gráfica dedicada.
Aún así pueden ser una buena solución para aquellos que no necesiten una potencia de procesamiento de gráficos muy grande. Por ejemplo, usuarios que únicamente utilicen su PC para ofimática, para multimedia y para navegar en Internet, pueden optar por un APU y así se ahorran el tener que comprar una tarjeta gráfica dedicada.
Por contra, si juegas a juegos 3D más o menos actuales, haces renderizados 3D o editas vídeos y fotografías, la gráfica integrada no te servirá.
¿Qué ocurre con la gráfica integrada cuando instalar una gráfica dedicada? Básicamente que la gráfica integrada se convierte en un bonito adorno, ya que el PC tirará del componente más potente para el procesamiento gráfico. No obstante, y sobre todo en portátiles, el sistema fuerza el uso de la gráfica integrada aún teniendo una gráfica dedicada, con el objetivo de reducir consumo eléctrico en tareas básicas.

Compatibilidad de RAM

Un último aspecto al que debes parar atención antes de comprar un procesador es su total compatibilidad con la memoria RAM que tienes en tu sistema o la que tienes pensado comprar.
Lo normal en los procesadores modernos es que soporten la memoria RAM del tipo DDR3, que es el estándar actual para los equipos nuevos. También es habitual encontrarse procesadores compatibles con la DDR3L, que es una versión de bajo consumo.
No obstante, poco a poco se va haciendo hueco una nueva RAM del tipo DDR4, que es más rápida y eficiente que la anterior. Por lo tanto, si vas a montarte un PC a tu medida, es buena idea que adquieras una placa base y un procesador compatibles con módulos DDR4, y de esta manera adelantarte a lo que de buen seguro será el estándar en el futuro.