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Aún a estas alturas hay gente que no sabe exactamente qué es un Smart TV. Este artículo es un intento por responder a esta duda.

Smart TV es un término en inglés que traducido significa “televisor inteligente”. Simple y llanamente, un Smart TV es un televisor conectado a internet, con aplicaciones y funciones que aumentan el rango de usos y posibilidades que ofrecen respecto a los televisores convencionales.

Pero este es un resumen grueso. A continuación voy a profundizar un poco más en ello.

Smart TV: un televisor conectado a internet

La conexión a internet es la clave, la esencia de un Smart TV. Sin ella es imposible que lo sea.

Así pues, el primer requisito para ser un Smart TV es que este disponga de un puerto Ethernet o de conexión inalámbrica WiFi para conectarse a internet.

La conexión a internet se utiliza principalmente para poder usar servicios de vídeo bajo demanda (video on demand,VOD). Se llaman así porque son un catálogo de películas y series que tú puedes ver cuando quieras. Hablamos de servicios como Netflix, HBO, YouTube, Amazon Prime Video, Rakuten… Estos son los más conocidos, pero hay más y la lista va en aumento.

Las aplicaciones de VOD no son las únicas disponibles en un Smart TV. También hay otro tipo de aplicaciones que aumentan la versatilidad y usos del televisor, como por ejemplo apps de IPTV, servidores de medios como Plex, navegadores, redes sociales e incluso juegos.

Sistemas operativos, como si de un PC se tratase

Puesto que funcionan con aplicaciones, los Smart TV necesitan un sistema operativo para funcionar, y por lo tanto también necesitan procesador y memoria RAM, como si de un ordenador o un smartphone se tratase.

Cada fabricante ha apostado por un sistema operativo específico y propio, de manera que no en todas las Smart TV vas a encontrar las mismas aplicaciones y servicios.

En la actualidad, estos son los sistemas operativos que emplean los principales fabricantes de Smart TV:

LG: WebOSUn sistema operativo muy completo, muy fiable y bastante liviano, lo que hace que incluso los primeros Smart TV en acoger este sistema sean muy rápidos. Cuenta con todas las apps de VOD, incluido HBO que ha anunciado su llegada a WebOS a lo largo del 2019.
Samsung: TizenOtro sistema operativo muy completo y robusto. Quizás no es tan bueno en rendimiento como lo es WebOS, pero cuenta a su favor con haber sido un sistema de código abierto desde su origen, por lo que cuenta con un montón de apps.
Sony, Philips: Android TVLa marca japonesa y la compañía holandesa han apostado por Android TV, el sistema operativo de Google basado en su popular sistema para smartphones y tablets. Android TV cuenta con la ventaja de un buen rendimiento, apps que se actualizan con mayor frecuencia y el mayor catálogo de apps de todos.
Panasonic: Firefox OSPanasonic apostó por Firefox OS, un sistema operativo basado en HTML 5. Cuando Mozilla anunció que abandonaba el desarrollo de Firefox OS, Panasonic decidió continuar con él y adaptarlo. Es quizás el sistema menos atractivo de todos en cuanto a interfaz.

Las ventajas del televisor inteligente

Pero el uso de aplicaciones no es la única ventaja de los Smart TV. Como televisores inteligentes que son, incorporan algunas funciones para hacerte la vida mucho más fácil que con un televisor convencional.

  • Hacen que la conexión de dispositivos externos sea más sencilla, con guías en pantalla para conectar barras de sonido, Smart Box o reproductores, con interfaces HDMI que identifican el tipo de aparato conectado para que la configuración del mismo sea más fácil.
  • Incorporan Google Cast u otros servicios como WiDi para reproducir en la televisión contenidos de un PC, un móvil o una tablet.
  • Cuentan con los últimos códecs de audio y vídeo, haciendo que prácticamente cualquier archivo MKV pueda ser reproducido online o a través de un USB, y que la mayoría de formatos de sonido multicanal sean compatibles con nuestro televisor.
  • En los últimos tiempos los fabricantes están apostando fuerte por el reconocimiento de voz, de manera que se pueda controlar la TV con comandos de voz. Prácticamente todos los Smart TV, desde el 2018 en adelante, tienen ya reconocimiento de la voz.
  • Otra apuesta de los fabricantes es la de conectar el Smart TV con otros aparatos inteligentes de casa, a través de funciones de domótica. Un ejemplo de este uso es, por ejemplo, hacer que cuando se encienda el televisor por la noche, la luz del salón de estar se apague automáticamente (usando para ello bombillas WiFi).

Como ves, la ventaja de tener un Smart TV no se limita a la de poder ver Netflix o HBO en el televisor, sino que se trata de tener un verdadero ordenador con múltiples capacidades en nuestro salón de estar. Un paso más en el intento de convertir nuestra casa en un hogar digital.

¿Puedo convertir mi televisor en un Smart TV sin tener que comprar uno?

En parte sí, se puede.

Evidentemente no es lo mismo, ya que muchas de las ventajas de un Smart TV implican tener un auténtico Smart TV. Pero podemos disfrutar de las aplicaciones de vídeo bajo demanda más populares, como Netflix, HBO, YouYube o Amazon Prime Video, sin tener que comprar uno.

Podemos hacerlo comprando un TV stick o un TV Box Set. Algunos de los más recomendables son el Fire TV Stick de Amazon o el archiconocido ChromeCast de Google. Ambos pueden controlarse con el smartphone a modo de mando a distancia, aunque el Fire TV viene con un sencillo mando a distancia. Los mejores TV Box Set son el Apple TV y la Nvidia Shield TV.

Estos aparatos se conectan al televisor a través de HDMI, necesitando obviamente también alimentación por separado. Solo necesitan ser configurados por primera vez para conectarse a internet, y desde entonces bastará con que escojas la entrada HDMI correspondiente de tu televisor para disfrutar de todas sus bondades.

Guías en nuestra web sobre Smart TV y televisores

Si estás interesado en comprar un Smart TV, en nuestra web vas a encontrar algunas guías de compra y comparativas. Por el momento tiene esta selección con los mejores Smart TV en relación calidad-precio, pero esperamos ir añadiendo más guías próximamente.

Generalmente el primer componente que escogemos a la hora de montar un PC es el procesador. A continuación van las placas base. Y es que son compras que están directamente relacionadas.
En este artículo vamos a darle un repaso a las prestaciones y características a tener en cuenta a la hora de comprar una placa base.

Aspectos a tener en cuenta en la compra de una placa base

La primera decisión con respecto a tu placa base es el tamaño, en este caso conocido como factor de forma.
Las placas base pueden ser ATX, Micro-ATX o Mini-ITX. Hay otros tamaños, como el Extended-ATX o el Nano-ITX, pero son muy poco habituales. Aquí tienes una comparativa de los distintos tamaños, cortesía de dawpa2000.
factores de forma placas base
¿Qué tamaño elegir? Básicamente el que se ajuste al tipo de torre o caja de tu PC. Lo más habitual son las placas base ATX o Micro-ATX, que ofrecen el tamaño y los slots de expansión suficientes para hacer crecer tu PC en un futuro si así lo quisieras. Mini-ITX son frecuentes en ordenadores compactos como barebones o Mini-PC.
La segunda decisión en la compra de una placa base tiene que ver con el procesador escogido: has de comprar una placa base compatible con el zócalo (socket) de tu procesador. Es por esto mismo que al inicio decía que la compra de un procesador y una placa base están estrechamente ligadas, pues una depende de la otra. De hecho, están tan relacionados que habitualmente, cambiar de procesador implica cambiar también la placa base.
En este sentido hay que decir algo que por obvio no deja de ser necesario recordar: hay que comprar una placa base en función de nuestro procesador, no al revés. Digo esto porque a veces ves a personas comprando placas base de gama alta y funciones avanzadas para después montar en ellas procesadores de gama media-baja, lo cual es absurdo.
Generalmente suele haber una correlación: si has comprado un procesador de gama alta, necesitarás una placa base de gama alta para exprimirlo al máximo. Si has comprado un procesador normal, una placa base normal te bastará. Y si has comprado un procesador básico y barato, una placa base igual de básica y barata será suficiente para montarlo.
En este sentido hay que fijarse un poco en el chipset que monta la placa base. Un chipset es el conjunto de circuitos que lleva la placa base, y que se encargan de integrar todos los elementos que montamos en ella. Cada socket tiene sus propios chipsets, y algunos son mejores que otros porque incluyen más o menos características o soporte para unas tecnologías u otras.
Lo cierto es que entre los sockets y los chipsets hay un lío considerable, porque hay muchos y la información sobre ellos es muy confusa. En esta guía he tratado de simplificarlo al máximo para que no te vuelvas loco, aclarando únicamente las diferencias clave entre los distintos chipsets de cada socket.

El chipset tiene su importancia, pero a veces las diferencias entre ellos son mínimas. Para no volverte loco entre las decenas de chipsets que existen, olvídate del tema del chipset y simplemente analiza las características de la placa base para ver si encajan con lo que necesitas

El siguiente factor a considerar son los slots (ranuras) para las tarjetas de memoria RAM.
Lo ideal sería que compraras una placa base con cuatro ranuras para memoria RAM: puedes instalar dos módulos de RAM (para aprovechar la memoria de doble canal) y aún tendrías dos slots más para aumentar la RAM en un futuro.
Seguidamente nos fijaríamos en las ranuras PCI. Estas ranuras sirven para acomodar componentes clave, como por ejemplo nuestra tarjeta gráfica, tarjeta de vídeo, tarjeta de red, etc.
Para instalar alguna de las mejores tarjetas gráficas del mercado necesitarás mínimo una ranura PCI Express x16. El resto de ranuras PCI dependen exclusivamente de tus necesidades de expansión.

ranuras pci de las placas base
Imagen: Rainer Knapper, Free Art License

Hace años lo habitual era comprar placas base que tuvieran muchos slots de expansión para instalar en ellos la tarjeta de red o de sonido; hoy en día estos componentes ya los traen de serie las placas base, por lo que no son necesarias tantas ranuras PCI.

El siguiente aspecto clave: las conexiones SATA. Estas sirven para conectar las unidades de disco duro o SSD para el almacenamiento interno de nuestro PC.
A este respecto hay que seguir una lógica aplastante: necesitas tantos puertos SATA como unidades de almacenamiento tengas. Pero a modo de recomendación particular, es conveniente que haya más puertos SATA, cuantos más mejor, en previsión de futuras ampliaciones.
Sería raro que una placa base no lo tuviera hoy en día, pero asegúrate que sus puertos son SATA 3 para un máximo rendimiento con discos SSD.
Más cosas a tener en cuenta: las conexiones para periféricos.
La más importante probablemente sea la inclusión de puertos USB 3.0. Esto es especialmente importante si tienes un buen disco duro externo compatible con este estándar. La diferencia con el USB 2.0 es abismal, hoy en día casi todas las placas base lo incluyen y vale la pena pagar por ello.
Además de todo esto, quizás te interese comprar una placa base que integre algunos componentes como la tarjeta de sonido o una tarjeta de red, componentes que, de lo contrario, tendrías que comprar por separado.
Sería muy raro que te encontraras placas base que no llevan de serie una tarjeta de red o de sonido, pero haberlas “haylas”, sobre todo en el segmento de la gama baja. Por lo tanto, si no quieres andar comprando esos componentes, fíjate que tu placa base los incluya.
Por último, me gustaría hablar un poco sobre las funciones extra que suelen incorporar los fabricantes de placas base, y que en la mayoría de ocasiones van dirigidas hacia un público entusiasta del overclocking, geeks y gamers. En un 90% de los casos, esas funciones avanzadas son innecesarias para el usuario medio, incluso para gente a la que le gusta jugar mucho con su ordenador.
Este tipo de usuarios avanzados y entusiastas de la informática probablemente no necesiten consultar una guía de compra como esta y tengan ya muy claro qué placa base necesitan. Así pues, si perteneces a ese 90% de usuarios medios de informática, no te preocupes mucho al respecto de esas funciones avanzadas y limítate a seguir las recomendaciones que te hemos dado en esta guía. Créeme que ahorrarás tiempo y dinero.
componentes placas base
¿Qué es el NorthBridge y el SouthBridge?

Siempre digo que hay dos formas tremendamente fáciles y muy rápidas para mejorar el rendimiento de un PC de manera inmediata: comprando un disco SSD o agregando más memoria RAM.
La memoria RAM es un componente clave en el correcto funcionamiento de tu PC; ya puedes tener el procesador y el disco duro más rápido del mundo, que si tu RAM es escasa o lenta, el ordenador irá lento.
La RAM es básicamente un almacén temporal donde se almacenan los datos que utilizas en ese momento, y sirve para que el procesador pueda operar a la máxima velocidad posible con un acceso inmediato a esos datos. Si tuviera que hacerlo directamente cogiendo esos datos del disco duro, tardaría muchísimo más.

La memoria RAM es un componente clave de tu PC, y la buena noticia es que es muy barata y muy fácil de instalar

Si acudes directamente a un comercio verás que hay decenas y decenas de módulos de memoria RAM de distintos tipos y diferentes características; que si latencias, que si frecuencias, tamaños, voltios, etc.
Lo que suele hacer la mayoría de gente es comprar memoria RAM de mucha capacidad, el máximo posible, pensando equivocadamente que cuanto más, mejor. Sin embargo, la cantidad de memoria RAM no es lo único a considerar, pues son igual de importantes la frecuencia y la latencia.
Aunque pueda parecer lo contrario, comprar memoria RAM es en realidad mucho más simple de lo que parece: lo más recomendable para la gran mayoría de usuarios es comprar memoria RAM DDR3-1600 y latencia CAS 9. El por qué es bien simple: obtendrás un rendimiento excelente para todo tipo de usos, todos los sockets de procesadores actuales las soportan y son muy baratas.

Claves para acertar en la compra de una memoria RAM

A continuación te explicamos todo lo que has de saber acerca de las memorias RAM.
Si aún tienes dudas sobre qué memoria RAM comprar, o si quieres saber más sobre cómo funcionan y cuáles son sus características principales, te irá bien leer esto.

¿Cuánta RAM necesito?

Generalmente, cuanta más RAM, mucho mejor, pero en última instancia depende del uso que le des a tu ordenador.
Lo mínimo recomendable son 4GB, incluso para usos básicos como navegación por Internet y ofimática. Para jugar a juegos actuales de manera holgada se recomienda un mínimo de 8GB, mientras que para todo tipo de usos intensivos es mejor partir de los 16GB en adelante.
Generalmente, 16GB de RAM o más es una cantidad innecesaria para la inmensa mayoría de usuarios y a las que solo le sacarán provecho profesionales de edición de vídeo y modelado 3D.
Otra cosa que has de tener en cuenta es que para disfrutar de cantidades de RAM mayores de 4GB necesitas que tanto tu procesador como tu sistema operativo sean de 64 bits. Si pones 8GB de RAM en tu sistema, pero este es, por ejemplo, un Windows de 32 bits, solo podrás aprovechar 4GB de RAM. Por absurdo que parezca, te sorprenderías de la cantidad de ordenadores ya montados y puestos a la venta en grandes superficies que venden como reclamo publicitario 8GB o 16GB de RAM pero incluyen un sistema operativo de 32 bits.

Tipos de memoria RAM

Hasta ahora, estos son los distintos tipos de memoria RAM que ha habido:

  • SDR: La memoria RAM de los ordenadores antiguos.
  • DDR: Mejora que se introduce en ordenadores a partir del 2002.
  • DDR2: Una nueva mejora aparecida en el 2004. Aún podrás encontrar módulos a la venta, pero es tontería comprar memoria DDR2 habiendo la DDR3, a no ser que tu placa base sea muy antigua y únicamente sea compatible con DDR2.
  • DDR3: Otra mejora estandarizada en el 2007 y hasta nuestros días. Actualmente la mayoría de memorias RAM en el mercado son DDR3.
  • DDR4: La más reciente, aparecida en el 2014. No aporta prácticamente ninguna mejora en rendimiento respecto a la DDR3, pero si un menor consumo.

Las memorias DDR3 funcionan de manera excelente, son muy rápidas y son compatibles con todos los procesadores y sockets actuales. También existe la DDR3L, que es una versión de la DDR3 de menor consumo (1.35 voltios frente a los 1.5 voltios de la DDR3 normal). Para aprovecharla, has de ponerla en un procesador y placa base específica de DDR3L, de lo contrario funcionará al voltaje habitual de las DDR3.

Las memorias DDR3 son el estándar aún hoy en día, tienen un rendimiento excelente y son compatibles con todos los sockets actuales.

Cada tipo nuevo de RAM ha traído consigo ventajas respecto al anterior: capacidades superiores, mayores frecuencias, más ancho de banda, disminución de latencias… No obstante, es importante remarcar que no son compatibles las unas con las otras. Es decir, si tu procesador y placa base soportan DDR2, únicamente podrás instalar RAM DDR2, y lo mismo con la DDR3.
Hay una excepción a esto con los procesadores Skylake que soportan memorias DDR4 y DDR3L, pero nunca mezcladas. Es decir, puedes tener dos módulos DDR3L o dos módulos DDR4, pero no un módulo DDR3L y otro DDR4 al mismo tiempo.

¿Compro un módulo o dos?

memorias ram
A la hora de comprar memoria RAM, es mejor comprar dos módulos idénticos en vez de uno solo.
Por ejemplo, si quieres 8GB de RAM, es mejor comprar un kit con dos módulos de 4GB, en vez de un solo módulo de 8GB.
¿Por qué? Porque así se configurará una memoria de doble canal, una característica de las placas base modernas para duplicar el ancho de banda entre la RAM y la CPU. En pocas palabras: para mejorar el rendimiento.
Es importante remarcar que para hacer funcionar el doble canal de memoria, el módulo que compramos tenga esta característica (la mayoría lo tienen) y que los módulos que instalamos sean del mismo tipo, la misma frecuencia y a poder ser de la misma marca.
Si instalas en tu equipo dos módulos de memoria RAM con distintas frecuencias, la memoria correrá a la velocidad del módulo con la frecuencia más baja.

¿Qué es más importante? ¿Frecuencia o latencia?

La frecuencia de la memoria RAM se mide en megaherzios (MHz) y tiene su efecto en la velocidad que tiene a la hora de realizar sus operaciones.
Por otro lado está la latencia de la RAM, que es lo que tarda nuestra RAM en mover los datos desde uno de sus chips de memoria hasta los conectores donde se inserta el módulo RAM en la placa base. La latencia se expresa en las especificaciones con el nombre de CAS o CL y acompañada de un número. Cuanto menor sea este número, mejor es la latencia.
Como puedes imaginar, la velocidad de una memoria RAM es una combinación muy delicada de ambas características, y es bueno buscar un equilibrio entre ambas para obtener el máximo rendimiento.

El desconocimiento de estos conceptos es lo que lleva a muchas personas a comprar equipos ya montados con enormes cantidades de RAM, por ejemplo de 12GB o 16GB, pero cuya velocidad es baja por la escasa frecuencia o latencia de estas.

memoria RAM
En términos generales, y sin entrar demasiado en detalle, la frecuencia es un dato más importante que la latencia. Uno de los mejores artículos que explican la diferencia entre frecuencia y latencia, y por qué la primera es más importante, es el Speed Vs Latency del blog de Crucial.
Lo que dice básicamente es que a partir de una determinada frecuencia (1333MHz) la latencia real permanece prácticamente igual aún cuando el valor CAS aumenta. Lo que ocurre es que a medida que la frecuencia se incrementa, los ciclos de reloj disminuyen, traduciéndose en unas latencias efectivas más bajas. De esta manera, una memoria a 1333MHz y CL9 tiene una latencia real exactamente igual que una memoria a 2666MHz y CL18.
Una memoria RAM DDR3, a 1866MHz y latencia CL9 ofrece un rendimiento óptimo casi para cualquier tarea. Las memorias superiores a los 2133MHz ofrecen una mejora de rendimiento marginal, y además empiezan a ser mucho más caras, por lo que no compensan.
Uno de los mejores tests que se han hecho al respecto es este de Anandtech y el cual ya he mencionado antes.

¿Qué es Intel XMP?

Cada vez más memorias incluyen un perfil XMP (Extreme Memory Profile), que es una especie de overclock seguro y automático.
Los fabricantes hacen tests para probar valores de overclock seguros para sus memorias, y almacenan estos valores en sus memorias para que los usuarios puedan aplicarlos de manera automática sin tener que hacer overclock ellos de manera manual.
El XMP debe activarse desde la BIOS, pues de lo contrario seguramente no se activará. Aquí tienes un buen artículo que lo explica con más detalle.
AMD tiene algo similar, y se llama AMP.

Si ha llegado la hora de jubilar tu viejo monitor y quieres comprar uno nuevo, pero no sabes qué aspectos tener en cuenta a la hora de comprar uno, este artículo es para ti.
En esta guía (una de las más extensas de la webesfera española sobre monitores para PC) encontrarás todo lo que debes saber acerca de la compra de un monitor. También puede que te interese ir directamente a cualquiera de nuestras guías de compra de monitores, con recomendaciones de modelos concretos.

Todas nuestras guías de compra de monitores para PC

Monitores Full HD / Monitores QHD / Monitores para gamingMonitores 4K / Monitores baratos

En qué fijarse a la hora de comprar un monitor para PC

Los monitores son uno de esos periféricos a los que no les prestamos demasiado importancia, pero si te paras a pensarlo absolutamente todo lo que hacemos en un ordenador lo hacemos a través de su pantalla.
Si piensas así, te darás cuenta que en realidad las pantallas de ordenador son el periférico más importante de un PC, y por lo tanto en el que deberíamos dedicar más esfuerzos y ser más rigurosos en su compra.
Y eso es lo que voy a hacer a continuación: desgranar punto a punto todas las características y prestaciones técnicas que puede ofrecer un monitor y que son, obviamente, en las que debes basar tu elección.
Si quieres saber qué características y prestaciones hay que tener en cuenta antes de comprar un monitor y cómo acertar en la compra de uno, sigue leyendo.

¿Qué diferencia hay entre una pantalla LCD, LED o TFT?

LED, TFT, LCD… ¿Qué demonios significa todo esto? Existe mucha confusión al respecto de estos términos, así que voy a tratar de aclararlo de una vez por todas.
Para que quede bien claro desde el principio: el 95% de las pantallas de ordenador y televisores que ves en los centros comerciales, en las oficinas o las que tienes en casa son pantallas LCD. De hecho, incluso la pantallita pequeña de tu calculadora es una pantalla LCD.
Básicamente, y para no aburrirte mucho, el LCD (pantalla de cristal líquido) es simplemente una tecnología que lleva usándose desde hace décadas y que permite la visualización de contenido digital en una multitud inmensa de dispositivos.
¿Y entonces, qué es el TFT? TFT son las siglas de Thin-film transistor, una tecnología que se aplica a las pantallas LCD para mejorar sus capacidades. Principalmente, y resumido de forma muy elemental, la tecnología TFT permite a las pantallas LCD mostrar imágenes en movimiento con una enorme fluidez, a todo color y a grandes resoluciones. Y si, todos los monitores que son TFT son también LCD.
Queda el último término en discordia, la tan famosa retroiluminación LED. ¿Qué diantres significa?
LED se refiere únicamente a la forma que tiene la pantalla de iluminar los píxeles de los que dispone. En una pantalla LED, las lámparas posteriores emiten luz mediante pequeños diodos de luez LED, contrariamente a las lámparas fluorescentes utilizadas en las pantallas LCD tradicionales.
¿Qué ventajas tiene una pantalla LED? Principalmente su eficiencia energética, logrando un consumo de luz más reducido y siendo menos contaminantes. En cuanto a la calidad de imagen es importante dejar claro que una pantalla LED no tiene por qué verse necesariamente mejor que una pantalla LCD tradicional.

Para que quede claro de una vez por todas: los monitores para PC son actualmente y en su gran mayoría pantallas LCD-TFT, y pueden incluir además retroiluminación LED, sin que ello las convierta automáticamente en pantallas de buena calidad. Y es que en la calidad de imagen influye más que nada el tipo de panel empleado, cuestión que explico a continuación.

Dentro de la confusión reinante en Internet a la hora de explicar estos términos, este artículo de Hipertextual es uno de los mejores que he leído al respecto. Si quieres ampliar información sobre las pantallas LCD, LED y TFT te recomiendo que le eches un vistazo.

Tipos de paneles en un monitor para PC

Queda claro que cuando alguien te dice de que una pantalla LED es mejor que una TFT, o una LCD es peor que una LED y cosas por el estilo está muy equivocado, pues las pantallas TFT son también LCD, y el LED es tan sólo una tecnología añadida que no afecta demasiado a la calidad de imagen.
El factor decisivo en la calidad de imagen tiene que ver con el tipo de panel que emplea la pantalla. Presta atención porque este es el punto más importante.

Panel TN

Los paneles TN (Twisted Nematic) han sido los más utilizados en los monitores desde que hubo la transición entre los viejos monitores CRT y las nuevas pantallas LCD, y aún hoy siguen siendo muy utilizados por lo baratos que son de fabricar.
En los paneles TN los cristales líquidos se ubican perpendicularmente a los paneles de vidrio, lo que permite que esos cristales tengan más espacio para moverse y así reaccionar de manera más rápida a los cambios de iluminación.
¿En qué se traduce esto, dejando de lado tecnicismos? Pues que los paneles TN son los que mejor tiempo de respuesta tienen. Es decir, son los que menos retardo tienen entre la señal que envía el PC y la imagen que muestra el monitor, y son los que responden mejor a los movimientos bruscos de las imágenes, como por ejemplo en escenas de acción de películas o retransmisiones deportivas.
El tiempo de respuesta de los TN es su principal punto a favor. En su contra está el hecho de que son los paneles con peor calidad de imagen, pues reproducen los colores con poca fidelidad, sus valores de contraste son algo pobres y sus ángulos de visión muy limitados.

Panel IPS

Los IPS (In plane Switch) son unos paneles en los que los cristales líquidos son dispuestos de forma paralela respecto al panel de vídrio. Esto reduce el espacio que tienen para moverse, por lo que su tiempo de respuesta aumenta, siendo un pelín más lentos que los TN.
A cambio, los paneles IPS gozan de una calidad de imagen muy superior a los TN, traduciéndose en la práctica en unos colores más ricos y realistas, un contraste mucho mejor y unos ángulos de visión amplios.
Los paneles IPS son a día de hoy los más populares, pues se han abaratado muchísimo sus costes, y el salto de calidad respecto a los TN salta a la vista:

monitores pc: tn vs ips
En la izquierda, un monitor con panel IPS, a la derecha un panel TN. Ya puedes ver tú mismo que el panel IPS tiene colores más vivos y mayor contraste

Uno de los problemas que presentan algunos paneles IPS es el efecto bleeding, un halo de luz en los bordes de la pantalla, que resulta inapreciable en imágenes muy iluminadas pero que puede llegar a resultar molesto en escenas muy oscuras. Este defecto solo es visible en algunas unidades, y a veces es inapreciable.

Panel VA

En los paneles VA (Vertical Alignment) los cristales líquidos también son dispuestos de manera paralela al panel de vidrio al igual que en los IPS, dejándolos más cerca los unos de los otros y evitando así fugas de luz, con la consiguiente mejora en la calidad de imagen.
La particularidad de los VA, y lo que les hace más fuertes, son sus enormes valores de contraste y profundidad de negros, característica que se une a una buena reproducción del color y ángulos de visión mejores que los TN, aunque algo peores que los IPS. 
Para que te hagas una idea, un panel TN suele tener un contraste típico de 100:1, los IPS en torno a los 1000:1, y los VA superan ampliamente a ambos hasta llegar a un contraste estático de 3000:1. Esto les convierte en la opción ideal para ver películas.
Sin duda alguna, el punto flaco de los paneles VA es su tiempo de respuesta, siendo los paneles más lentos del mercado. En concreto, los paneles VA sufren del llamado efecto ghosting, una distorsión en la imagen que se produce cuando la transición entre el blanco y el negro de una imagen es lenta. Este efecto se compensa con el uso de tecnologías como el overdrive, aunque esto encarece el precio de los monitores.
Resumiendo, tenemos que:

  • Los paneles TN son perfectos para monitores gaming exigente, pues ofrecen una calidad de imagen muy justa, pero su tiempo de respuesta es el mejor.
  • Los paneles VA, y sus variantes PVA y MVA, son una opción adecuada para sibaritas del cine y para retoque fotográfico profesional, pues ofrecen una calidad de imagen muy buena y un contraste espectacular.
  • Los paneles IPS son perfectos para todo tipo de uso general, desde gaming (su tiempo de respuesta es menor a un TN, pero tampoco tanto) a todo tipo de consumo multimedia, pasando por retoque fotográfico y cualquier otro uso que puedas darle a tu PC.

 

El tamaño

Evidentemente, el tamaño del monitor importa.
Al igual que en los televisores, el tamaño de un monitor viene dado por la diagonal de la pantalla, expresada siempre en pulgadas.
Lo habitual en las pantallas de ordenador actuales es que vayan de las 17 pulgadas a las 34, siendo las 23 o 24 pulgadas el tamaño de diagonal más frecuente en la mayoría de modelos.
No obstante, la elección de una diagonal depende del uso que se le vaya a dar. Un monitor de 17 pulgadas puede ser más que suficiente para un uso ofimático. De hecho, los monitores de oficina suelen ser de ese tamaño.
Pero está claro que para ver películas y vídeos querremos una pantalla más grande, a ser posible a partir de las 21 pulgadas. Si somos muy sibaritas podemos irnos hasta las 34 pulgadas, tamaños que ya se asemejan al de un televisor para el salón de casa.
Por otro lado, debes tener en cuenta que si trabajas muy cerca del monitor, quizás no te convenga un monitor demasiado grande. Cuanto más pegado se está a la pantalla, más perjudicial es para la vista, y en esos casos es mejor ir a por pantallas de ordenador que sean más pequeñas.

La resolución

La resolución es la cantidad de píxeles por alto y ancho que es capaz de reproducir el monitor. Combinando la resolución con el tamaño de la pantalla se consigue más o menos nitidez en la imagen.
Y es que no es lo mismo una resolución Full HD en un monitor de 17 pulgadas que la misma resolución en un monitor de 27. En el primero, obtendremos mayor nitidez, pues la densidad de píxeles es mayor, mientras que en el segundo tendremos menos nitidez y distinguiremos los molestos píxeles si nos ponemos cerca, pues la densidad de píxeles es menor. En la página flatpanels tienen una calculadora con la que podrás saber a partir de qué distancia obtendrás una imagen nítida según la resolución y el tamaño de diagonal de la pantalla.
resoluciones monitor pc
La resolución 480p es la equivalente a la 576p, y es la resolución de los DVD o de los canales de la TDT con definición estándar. Como puedes suponer, es una resolución que ya no se adopta en ningún monitor moderno y en muy pocos televisores.
La resolución 720p (1280 x 720) es ya en alta definición, aunque lo más habitual en la mayoría de monitores actuales es encontrarse con la resolución Full HD a 1080p (1920 × 1080). Como puedes ver en el gráfico, si nos sentamos a 1 metro de la pantalla sería conveniente un monitor Full HD de unas 24 o 25 pulgadas para ver la imagen perfectamente nítida y sin los típicos bordes de sierra de las imágenes muy pixeladas.
Aunque aún no son estándar, las resoluciones QHD (2560 x 1440) y 4K o UHD (3840 x 2160) han llegado para quedarse en un futuro no demasiado lejano. Como ves, el QHD solo vale la pena en una pantalla de 25″ situada a medio metro, mientras que un monitor 4K únicamente cobra sentido en diagonales alrededor de las 30″ si nos sentamos muy cerca.
Otra cosa que has de tener muy en cuenta es que la resolución del monitor ha de estar soportada por tu tarjeta gráfica. Si tu tarjeta gráfica es poco potente, es muy probable que no pueda soportar resoluciones más allá del Full HD. Por lo tanto, si compras un monitor QHD pero tu gráfica solo acepta Full HD únicamente podrás usar esa resolución.
Esto añade otro problema, y es que cuando no se usa la resolución nativa de un monitor lo que hace este es emular otra resolución mediante el escalado. Los televisores están diseñados para escalados muy agresivos, pero las pantallas de ordenador no, por lo que el escalado en un monitor suele dar como resultado una imagen poco nítida, incluso algo borrosa.

Como ves, la elección del tamaño de la pantalla está muy relacionada con su resolución, además de la distancia a la que visualizarás la pantalla. Pero es que además has de asegurarte que la resolución del monitor que vayas a comprar esté soportada por tu tarjeta gráfica.

Relación de aspecto

monitores pc: relacion de aspecto
Junto a todo esto también hay que considerar la relación de aspecto del monitor, que simplificado vendría a ser la proporción de la pantalla. Esta, además, viene marcada tanto por el tamaño como por la resolución del monitor.
Los monitores Full HD suelen tener una relación de aspecto de 16:9 o 16:10, por lo que son más anchos que altos. Hoy en día la mayoría de monitores PC y televisores tienen esta relación de aspecto, que se ajusta muy bien a los contenidos de televisión actuales, cine y videojuegos.
Los monitores de oficina suelen ser más cuadrados. Estos monitores tienen relaciones de aspecto de 4:3 con resolución 1024 x 768 o 5:4 con resoluciones 1280 x 1024. Obviamente estas resoluciones se encuentran cada vez menos.
Por otro lado también están los monitores ultra panorámicos con una relación de aspecto de 21:9, por lo que son mucho más anchos y menos altos, adaptándose como un guante al formato panorámico del cine y eliminando las barras negras de las películas rodadas en este formato (que actualmente son la mayoría), por lo que suelen ser pantallas indicadas para cinéfilos.

Nivel de brillo

El brillo tanto en televisores como en pantallas de ordenador se mide en candelas por metro cuadrado (CD/m2) o NITs.
El brillo suele ser uno de los reclamos publicitarios de los fabricantes, ¿pero realmente es tan importante? Podríamos decir que es un valor importante si planeamos usar la pantalla en un entorno muy iluminado; esto es por ejemplo en oficinas con luces fluorescentes o zonas donde dé mucho el sol.
En otro tipo de entornos no se hace tan necesario el brillo, llegando a ser de hecho un valor perjudicial, pues un excesivo brillo daña la vista (así como también es perjudicial un brillo demasiado bajo).
Los monitores con mejores valores de brillo son los IPS. Lo normal es encontrarse pantallas IPS con un valor teórico de 300 cd/m2, aunque en la práctica se queda siempre en algo menos.
En relación al brillo te interesará leer lo que viene a continuación.

Pantalla mate o brillante

Las pantallas tienen un recubrimiento externo, que puede ser mate o brillante.
Una pantalla mate dispersa la luz y evita los reflejos en pantalla, gracias a un recubrimiento especial que incorpora. Por contra, las pantallas brillantes rebotan la luz provocando reflejos a la mínima que existe un poco de luz ambiente, pues se trata de un cristal que no lleva filtro.
Las pantallas brillantes tienen un extra de nitidez y “tunean” los colores, dándoles intensidad y saturación. El vidrio actúa como un filtro polarizador, por lo que los colores son más vivos y se suavizan los bordes dando ese plus de nitidez. No obstante, son pantallas que se disfrutan a tope con la habitación a oscuras, pues cuando hay luz ambiente se refleja en ella de manera muy molesta, actuando casi como si fueran espejos.
monitores pc: glossy vs mate
Las pantallas mate en cambio llevan un filtro con micro granulos minúsculos que en vez de rebotar la luz la dispersa, por lo que los reflejos son mínimos y nada molestos. A cambio de este beneficio, las pantallas mate pierden algo de nitidez y los colores tienen menos viveza.
¿Cuáles son mejores? Todo va a cuestión de gustos, pero en general son preferibles las pantallas mate porque son muchísimo mejores a la hora de trabajar. Es cierto que las pantallas brillantes lucen mejor en un primer vistazo, pero en el día a día pierden efectividad, pues las pantallas mate se pueden ver aún a plena luz directa del sol, mientras que las pantallas brillantes son impracticables cuando hay mucha luz ambiente, obligando a aumentar el brillo al máximo con la consecuente fatiga visual que ello comporta, y cuando en la mayoría de ocasiones eso tampoco arregla el problema.
Además hay que tener en cuenta el hecho que el realce de los colores en las pantallas brillantes es artificial y da unos colores demasiado saturados que no se ajustan a la fuente original. Esto hace muy recomendable que, por ejemplo, profesionales de la imagen se vean obligados a trabajar con pantallas mate para una mejor representación de los colores.

El contraste

El contraste en una imagen es la diferencia entre el píxel más iluminado y el más oscuro. Por regla general, a mayor contraste mayor calidad de una imagen, pues se observa más detalle, tanto en las partes más iluminadas como en las oscuras, así como en toda la gama de colores intermedias.
Todos los monitores tienen un valor de contraste típico (estático), que es el ratio de contraste capaz de dar en un momento dado. Por otro lado, también está el contraste dinámico, el cual se aprovecha de la capacidad de las pantallas LCD modernas de poder apagar la retroiluminación en aquellas zonas totalmente oscuras de la imagen, de manera que, por ejemplo en una escena oscura, se apaga la retroiluminación en aquellas áreas oscuras para hacer que el negro sea “más negro”.
El contraste dinámico es un reclamo publicitario del que abusan los fabricantes, pues suele tener cifras muy grandes que quedan muy bien en los anuncios, pero el contraste dinámico no es algo de los que debas preocuparte mucho, pues la mejora que produce en la imagen es casi inapreciable.
Por contra, el valor que debe preocuparte de verdad es el del contraste estático, y es justamente este último el que menos anuncian a bombo y platillo los fabricantes.
Los monitores PC con mejor contraste son los que tienen panel VA, con ratios de contraste que van desde los 2000:1 a los 5000:1. Le siguen los paneles IPS, con un contraste típico de unos 1000:1, quedando en último lugar los paneles TN, que rara vez superan un ratio típico de 500:1.

El espacio y profundidad de color

monitores pc: espacio de color
Diagrama en el que se puede ver la fidelidad de cada espacio de color respecto al espectro de colores visibles por el ser humano. Imagen de Cpesacreta

 

Los valores relativos a la fidelidad del color, y que tienen que ver con el espacio y la profundidad de este, son importantes de cara a trabajos que tienen que ver con la edición de fotografía, vídeo o impresión gráfica. Para el resto de usuarios su importancia es menor, pero de todos modos está bien que sepas de qué se trata.

El espacio de color hace referencia a estándares de la industria para tratar de representar un espectro de color lo más fidedigno posible al que es capaz de captar el ojo humano. Hoy en día casi todos los monitores trabajan con el espacio de color sRGB, un espacio de color creado por Hewlett Packard y Microsoft pensando en la visualización de fotografías por Internet.
Pero si eres profesional del diseño y la fotografía es probable que quieras trabajar con el espacio de color de AdobeRGB, otro estándar creado especialmente para estas labores, pues es capaz de representar los colores de manera más ajustada a cómo quedaran una vez impresos con el sistema de color utilizado en impresión (el CMYK).
No obstante, que un monitor trabaje con sRGB o AdobeRGB no significa que cubra todo el espectro de color de uno de los dos estándares, por lo que si este es un punto importante para ti debes fijarte en las especificaciones del monitor y ver qué tanto por ciento del espacio de color cubre.
Junto a esto está la profundidad de color, que se trata del número de bits que se emplean para mostrar el color de un pixel. Obviamente, cuanto mayor es el número de bits, mejores serán los colores, siendo indispensable una profundidad de al menos 8 bits para tareas profesionales de edición fotográfica y diseño.

Tiempo de respuesta

El tiempo de respuesta es otra de esas características que da para mucho debate. Básicamente se trata del tiempo, medido en milisegundos, que tarda un pixel en cambiar de un color al otro. Si el tiempo de respuesta es alto, las imágenes en movimiento mostrarán un velo de movimiento en los objetos que se están moviendo, mientras que si el tiempo de respuesta es bajo las imágenes el movimiento serán nítidas y mostradas con fluidez.
Los paneles con mejor tiempo de respuesta son los TN, seguidos de cerca por los paneles IPS, que con el tiempo también han logrado reducir mucho sus tiempos de respuesta, colocándose en la mayoría de casos en los 8 milisegundos, una cifra más que buena y que permite una fluidez y nitidez en las imágenes casi absoluta.
Los paneles VA sufrían bastante en este aspecto en el pasado, siendo poco recomendables para videojuegos de acción por el efecto ghosting. Afortunadamente, han ido corrigiendo este defecto, y hoy en día son también aptos para juegos.

tiempo de respuesta
Un tiempo de respuesta bajo permite mostrar imágenes en movimiento con mayor nitidez.

La tasa de refresco

La tasa de refresco se mide en herzios, y se refiere a la capacidad que tiene el monitor de mostrar una nueva imagen por cada segundo. Esto quiere decir que un monitor a 60Hz es capaz de mostrar hasta 60 imágenes por segundo.
¿De qué manera afecta esto a la imagen? Pues que cuantos más herzios tenga un monitor más cuadros es capaz de reproducir a cada segundo, y por lo tanto mejorará la fluidez de las imágenes en movimiento.
Pongamos por ejemplo que reproducimos un vídeo a 30 frames por segundo, pero el monitor refresca la imagen a 60Hz. Lo que hará el monitor será repetir los frames, traduciéndose esto en una imagen menos fluida.
Algo contrario ocurriría si vemos un vídeo a 120Hz, pero el monitor sólo refresca a 60Hz. Lo que hará en este caso es eliminar algunos frames, por lo que la imagen no será fluida sino más brusca, con un efecto de trepidación.
Como puedes adivinar, la tasa de refresco es algo que es más importante para gaming que para otra cosa. A la hora de ver películas no es tan importante, pues siempre se ha rodado a 24 o 25 frames por segundo cuando los televisores refrescaban a 50Hz en el sistema PAL, y actualmente con la HDTV a 60Hz. Ese movimiento más ralentizado de las películas ayuda a crear esa atmósfera de ensoñación que forma parte de la magia del cine.

Ángulos de visión

monitores pc: ángulos de vision
Esto hace referencia a la calidad de la imagen vista desde distintos ángulos. Este es un punto crítico si se tiene previsto que vean la pantalla varias personas a la vez.
Cuando una pantalla tiene ángulos de visión mediocres, la imagen se degrada cuando la vemos desde los lados o incluso desde arriba. Esta degradación consiste en una pérdida de contraste, los colores se apagan y en general la imagen se deteriora, en algunos casos incluso hasta llegar a hacerse irreconocible.
Por contra, cuando los ángulos de visión son buenos, el contraste y los colores se mantienen en cualquier ángulo de forma similar a cómo se ven desde una posición centrada.
Los monitores con mejores ángulos de visión son los IPS, seguidos por los paneles VA. Los TN son los que quedan peor en este aspecto, teniendo la mayoría de ellos unos ángulos de visión muy malos.

Puertos y conexiones

Que haya dejado este punto para el final no quiere decir que sea menos importante. Y es que no será la primera vez ni la última que alguien compra un monitor y luego cuando llega a casa se da cuenta que no tiene manera de conectarlo a su PC.
Así pues te tocará mirar qué conexiones tiene tu tarjeta gráfica para comprar un monitor que tenga alguna de esas conexiones.
Hay varias conexiones distintas actualmente en el mercado de los monitores y los televisores:

  • DisplayPort: Conexión que empezó siendo propietaria de Apple y que se ha acabado estandarizando por su calidad. Si tu tarjeta gráfica tiene salida DisplayPort es preferible que uses esta.
  • HDMI: Esta conexión es ya de sobras conocida y la incluyen el 95% de monitores y tarjetas gráficas actuales. No obstante vigila en el caso que tengas pensado usar un monitor 4K; debes usar una conexión y un cable HDMI 2.0, un estándar más moderno y actualizado que los antiguos 1.3 y 1.4.
  • DVI: Es la conexión digital estándar para monitores de PC que tienen todas las tarjetas gráficas. No obstante no es raro ver cada vez más monitores que prescinden del DVI para quedarse únicamente con el nuevo DisplayPort.
  • VGA: Las antiguas conexiones digitales que han quedado en desuso. Aún así las tarjetas gráficas antiguas y algunos monitores de gama baja siguen llevando este puerto.

Ergonomía

Este es uno de los aspectos que no se tienen en cuenta a la hora de comprar un monitor, y sin embargo puede ser muy importante para muchos usuarios.
Si necesitas mover la pantalla constantemente para ir ajustando la visión, debes comprar un monitor ergonómico. Monitores con buena ergonomía son los permiten girar, inclinar o cambiar la altura de la pantalla. Algunos modelos incluso permiten voltear la pantalla para dejarla completamente en vertical, un uso adecuado para edición de fotografía de este tipo o trabajo editorial.
En cuanto a la ergonomía quizás también te interese saber que los monitores y los televisores pueden incorporar soporte VESA, para su instalación y montaje en la pared.

¿Altavoces en un monitor?

Finalmente hablaremos de los altavoces integrados en el monitor.
En mi opinión no vale la pena fijarse demasiado en esto, pues los altavoces que suelen llevar la mayoría de monitores son de una calidad muy mediocre, siendo preferible adquirir unos buenos altavoces por separado si se quiere una buena calidad de sonido.
Obviamente, no está de más si el monitor elegido lleva altavoces, pero no es algo que en ningún caso decida la compra de un monitor por delante del otro.
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